7 may. 2010

El colibrí azul


El colibrí azul ama la sangre.
Es su agua preciosa, su chalchíhuatl, de ella se alimenta.
El alimento se lo tenemos que dar nosotros, los tenochcas.
Pero no es tan fácil, debe obtenerse en la guerra, en la guerra que hace florecer los escudos, las flechas, las macanas.
En la guerra donde debe evitarse matar a los hombres porque deben llevarse prisioneros y hacerlos subir las escaleras del templo para alimentar al dios y detener el final de la quinta era, este nuestro quinto sol de movimiento que está, como los que lo precedieron, destinado a desaparecer.

María García Esperón, Copo de Algodón. Ediciones El Naranjo. México, 2010