12/01/2012

La puerta del año 2012

Ilustración: Andrea 

Por los alumnos de segundo de secundaria del CENU de San Miguel de Allende, Guanajuato.

¿Qué habrá detrás
de la puerta del año?

Muchos gnomos
y algunos enanos.

Habrá días y meses
que pasarán rápidamente.

Nuevos maestros
y viejos recuerdos.

Estaciones del año
cambiando el horario.

Una aventura llena de magia
para vivirla con alegría.

Muchas cosas nuevas pasarán
para tener mucha felicidad.

Muchos días vendrán
buenos y malos, no importarán.

Pensamientos positivos
para que se cumplan los deseos.

De frío a calor
para vivir el año
con mucho fervor.

Dicen que es el fin de la tierra
que nadie quisiera.

Días nublados
días soleados
pero lo más importante:
momentos dorados.

Esperar a que mis propósitos se cumplan
para ser mejor que nunca.

Llegó el Año Nuevo,
un año de mucha dulzura.

Muchas cosas pasarán.
Seguro, algo que no se repetirá.

Empezar el año
con mucho amor y felicidad.

Este año voy a estar en otro grado
y otro más para estar graduado.

Empezar el año con ilusión
y terminarlo con imaginación.

Espero un año más
para quedarme con mis familiares
y algunos amigos más.

El verano algún día llegará
y a jugar será.

Nadie tendrá que ser tan serio
porque detrás de la puerta del año
habrá un gran misterio:


Las palabras tuyas
soñando soñando...

11/01/2012

De Película: un proyecto de lectura diferente


Por María García Esperón

Como escritora de literatura infantil y juvenil he podido observar con sumo interés la variedad de actividades que en torno de los libros se ponen en operación en colegios de varios países. Es fascinante comprobar la creatividad de cada maestro, que es engrandecida por la respuesta de los chicos y que redunda en experiencias inolvidables y en construcción de mundo y lenguaje. 

Ya se enfoquen las actividades desde un punto de vista académico, vinculando el libro con los programas y estableciendo transversalidad con otras materias del curso, ya se decida aventurarse en las posibilidades lúdicas desde una perspectiva adidáctica, los resultados son enriquecedores siempre y cuando haya una apuesta y un compromiso por parte de todos los involucrados en la experiencia de lectura.

En esta oportunidad, al lado de mi hermana Lourdes que se dedica a la promoción de la lectura en colegios de la ciudad de San Miguel de Allende, Guanajuato, hemos dado inicio a un proyecto de lectura diferente que hemos denominado DE PELÍCULA.

En el lenguaje coloquial de México, aquello que es "De Película"merece ser visto, recordado, porque implica asombro, originalidad, emoción dignas de ser filmada. 
En una cultura eminentemente audiovisual como es la que compartimos, donde televisión y cine son ineludibles, el libro muchas veces es visto como algo estático, unidimensional y aburrido, lo que por supuesto es un prejuicio. Los libros han sido el punto de partida de las mejores películas de la historia del cine. Adaptarlos, un reto muchas veces realizado sin éxito.

En este orden de ideas, tanto a Lourdes como a los chicos de segundo de secundaria que leyeron mi libro Copo de Algodón, se les ocurrió que podrían mostrar su experiencia de lectura a través de un video. Y no cualquier video, sino uno muy particular, un videopoema. Esto requiere que previamente a la realización del video los chicos escriban un poema con los sentimientos e ideas que les haya inspirado la lectura de esta historia centrada en el mundo azteca.

En lo que se refiere a los aspectos técnicos de la realización del videopoema, muchos chicos dominan algunos programas de edición de películas por su cercanía de entretenimiento con Youtube. Los que todavía no han incursionado en este tipo de creación han podido asesorarse con sus amigos y con los profesores de computación. Las posibilidades son muchas y personalmente pude comprobar en la visita que realicé al colegio, que el hecho de hacer un poema sobre lo leído les permite hacer más consciente la profundidad de su lectura. Si conocer es hacer inmanente lo trascendente, el responder con poesía a un texto literario equivale a convertirlo en parte del propio ser, en dimensión de persona, en materia de sueño, en palabra plenamente poseída. 
Y si para decir esa palabra tan suya los chicos aportan su propia voz, imágenes y música, este y todos los proyectos de lectura que emprendan serán... de película.

08/01/2012

Misterios flamencos en San Miguel de Allende



Arte misterioso como pocos, el flamenco sintetiza tradiciones milenarias, músicas y danzas de diversas culturas. Los gitanos procedentes de la India encontraron en Andalucía la herencia de griegos y fenicios, romanos y vándalos, árabes y judíos. Los herreros gitanos eran a su vez herederos de los alquimistas orientales y parte de este espíritu mágico de transformación de la materia constituye la esencia del baile y del cante flamenco.
En América, ciertos lugares brindan al arte flamenco las coordenadas geográficas, el cielo y el aire y la luna necesaria para reencontrarse con su dimensión misteriosa, con su vocación alquímica. Es el caso de la ciudad de San Miguel de Allende, amalgama de culturas y músicas procedentes de todos los rincones de la tierra.
En esta ocasión, el grupo Mi Luna Flamenca, constituido por Ángela García, “La Yerbabuena”, Alfredo Enríquez, Triana y Alejandro Cabrero, han encontrado en el Café Teatro Athanor un crisol de misterio y una oportunidad de alquimia. Si ésta es la ciencia y el arte de la transformación, el que asiste al ritual flamenco y se deja envolver por sus sonidos negros experimenta en sí mismo la búsqueda milenaria de la piedra filosofal.
Los misterios en diversas tradiciones culturales han tenido como objetivo el enfrentar al ser humano con el núcleo de su ser, con esa chispa pura y luminosa como el diamante, resguardada en la oscuridad de la subconsciencia. La guitarra y el cante flamencos actúan como las llaves que pueden dar vuelta a la cerradura que custodia el tesoro espiritual. Los momentos sucesivos del baile hacen sentir el sabor del cielo y de la tierra, son suelo y son vuelo, son laberinto y son libertad.
En la antigua Grecia los misterios implicaban una bebida ritual, el vino que era derramado en libación sobre la tierra para en virtud de su fluido hacer comunicar los diversos niveles del espacio sagrado. En el Café Teatro Athanor se servirá a los asistentes una copa de vino que contribuya a recrear la solemne y honda atmósfera de estos misterios milenarios, que hoy en San Miguel de Allende quieren volverse flamencos. Y en este atanor honrado, escenario y ventana a los paisajes del alma, convertirse para todos en una experiencia inolvidable.

María García Esperón




Fotos: Marigabriel Carrillo
http://milunaflamenca.blogspot.com

04/01/2012

Más allá


Más allá, al fin del mundo
nuestros sueños se encuentran,
se recuerdan, se miran
y sonríen y se besan.

Más allá de esta tierra
hay un mar de promesa;
ven conmigo a cruzarlo
en un barco de vela.

Más allá estamos juntos
en castillo de arena
en un verso de espuma
de horizonte y espera.

Más allá del olvido,
del no ser, de la ausencia
nuestros sueños se abrazan
y sonríen y recuerdan.

(C) María García Esperón

01/01/2012

Cartas


Llegan a veces cartas
 que nos roban el alma
 que nos dejan el cielo
 sembrado de esperanza
 Que nos pintan las nubes
 del color de la calma
 que nos cuentan un cuento
 de ilusión y de magia.
 Que nos ponen un beso
 en los labios del alma
que nos dejan serenos
de futuro y nostalgia.
Que nos dejan sinceros
perfumados de albahaca
de romero y de menta
como sueños del agua.
Son cartas alumbradas
con el sol de mañana
con los rayos tan tiernos
de los dedos del alba.
Palabra para siempre
para siempre mirada
que nos siembra una estrella
en los prados del alma


29/12/2011

Para 2012



La luna
y el sol
la magia,
 los sueños
la luz...
el amor.

María García Esperón

23/12/2011

Noches buenas y viejas, de Aurelio González Ovies


Lo que más nos movía y nos entusiasmaba, como siempre sucede, era el tiempo de espera, la ilusión prematura, las calles con las luces de las grandes ciudades, los anuncios con pinos, trineos y nevadas. Lo que más, era el halo de bondad que brillaba en la luz de los días más breves de la vida, el frío que incitaba a estar en torno al fuego, el aroma a cariño y a paz y espumillón y nueces melancólicas que inundaba la casa.

Y también arrancar al almanaque antiguo sus últimas jornadas y colgar uno nuevo en la pared, debajo de la radio, con retratos de gatos en un cesto o la imagen de un santo o una virgen que derramaba lágrimas. Pegar en los cristales recortes de revistas: hojas verdes de acebos, estrellas y tambores, siluetas de montañas. Y encender pronto el árbol, aunque gastara luz, repleto de postales y motas de algodón y cantar villancicos, en vez de hacer deberes, desde por la mañana, aquel de aquellos peces que bebían en el río y el del chiquirritín, chiquirriquitín, queridito del alma y el del rín, rín, yo me remendaba, yo me remendé, aquellos de Belén y ángeles y campanas.

Y ver sobre la mesa tantas cosas tan ricas, sopas de ajo con pan duro y con claras; algún pez grande al horno, pescado por mi padre; un poco de jamón y algún fiambre y queso; compota hecha de pera, higos pasos, manzanas. Y partir el turrón, tan gordo y tan sabroso, con martillo y cuchillo. Y comer mazapanes que llegaban de Soto y espesos polvorones de aquellas grandes cajas. Y saborear la dicha de estar juntos y alegres (aunque fuera mentira, parecíamos siempre más contentos que nunca), y escuchar a Juanita, que cantaba las coplas de allá de Puerto Lápice, con zambomba y con palmas.

Y soñar que aún quedaban muchos días de fiesta y noches espaciosas de ir muy tarde a la cama. Y aguardar por los Reyes que aún estaban lejanos, cuyo perfil veíamos en cualquier sombra o nube, en cualquier astro claro del cielo inalcanzable, en cualquier rama seca con corona de muérdago. Y echar en los buzones los deseos imposibles escritos con remite en inocentes cartas. Y esperar. Lo que más nos gustaba, como ocurre a los hombres, era el preámbulo intenso, la agitación del antes, la ensoñación, la dicha de lo previo o lo núbil, la emoción imprecisa de la propia esperanza.



(C) Aurelio González Ovies
La Nueva España, 21 diciembre 2011
Voz: María García Esperón
Música: Yiruma
MMXI