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29 feb 2016 | By: María García Esperón

Querida Alejandría se va al norte

Georgina Castro es una gran promotora de la lectura en Chihuahua

Margarita Etchehury, exquisita poeta de Parral, Chihuahua

2 oct 2015 | By: María García Esperón

La infancia literaria en el Congreso Internacional de Educación en Medellín



El texto La Infancia Literaria: espirales en torno a Egipto, Roma y la civilización azteca, realizado por Wilson Pérez Uribe en torno a las novelas Copo de Algodón (Ediciones El Naranjo, México 2010) y Querida Alejandría  (Norma, Colombia 2007) será presentado por su autor en el Congreso Internacional de Educación: Tendencias en investigación y formación de maestros, que tendrá lugar el 8 de octubre, en la Universidad Luis Amigó, en Medellín, como ponencia en la mesa de Infancia y Familia.
16 ago 2015 | By: María García Esperón

Literatura en la escuela: una razón poética


Testimonio para el proyecto de Wilson Pérez Uribe en el Semillero de Investigación "Somos Palabra". Universidad de Antioquia. Colombia. Agosto 2015


12 ago 2015 | By: María García Esperón

Copo de Algodón y Querida Alejandría en La infancia literaria, de Wilson Pérez Uribe, en la revista Manilka



Desde Mérida, Yucatán, un grupo de entusiastas editores nos entregan el número 9 de Manilka, que se define como Revista de letras para niños y padres. La directora general es Ileana Garma-Estrella, el editor es Ivi May Dzib, el diseño corre a cargo de Cristina González Villeda y las ilustraciones son de Atizma Gabriela Rabbit, Di.abla y la propia Ileana Garma. El Consejo editorial de la revista está formado por Verónica Camacho, Cristina Leirana y Angélica Santa Olaya.

En este número de primavera-verano 2015, Manilka ha publicado una entrevista al ilustrador David Lara, un cuento clásico de Rudyard Kipling, poesía visual de Isaac Segura, textos de José Enrique Chávez Zapata, Agustín Cadena, Angélica Santa Olaya, José Luis Justes Amador y Verónica Camacho. Además,  la entrega número 9 se enriquece con un notable ensayo del poeta colombiano Wilson Pérez Uribe en torno a mis novelas Copo de Algodón y Querida Alejandría y que se titula La infancia literaria: espirales en torno a Egipto, Roma y la civilización azteca.

Wilson Pérez Uribe

Wilson establece una interesante comparación entre la manera de vivir y de ver la infancia en el mundo helenístico de Alejandría y en el mundo azteca de la gran Tenochtitlan. Leer este ensayo es sumergirse en un mundo lejano y al mismo tiempo en constantes humanas. 

Foto: Yolanda Lacarieri

"Selene y Copo de Algodón coinciden en un amor feliz y dócilmente expresado hacia sus padres, altos gobernantes de grandes imperios, y hacia sus ciudades de origen. Se revela un sentido de pertenencia que en toda infancia se toma como parte fundamental de la concepción de vivir".

Copo de Algodón en una de las páginas de la revista

Utilizando la figura de la espiral, el poeta colombiano nos hace recorrer reductos de las altas civilizaciones mencionadas que han sido poco explorados.  Gracias a Manilka podemos disfrutar de este ensayo y por unos minutos, abandonar el presente y convertirnos en curiosos y asombrados viajeros del pasado.
12 may 2015 | By: María García Esperón

Querida Alejandría en Colombia: entre los mejores libros publicados en 25 años

En FILIJ 2014 en el stand de Editorial Norma

Fundalectura – IBBY Colombia celebra sus 25 años publicando Los buenos libros hacen buenos lectores con una selección de 216 títulos que a su criterio son los mejores publicados en los últimos 25 años. Entre ellos se encuentra mi novela Querida Alejandría, Premio Norma Fundalectura 2007, publicada por Editorial Norma en su colección Zona Libre.

Es un inmenso honor que este libro forme parte de esa selección.


29 dic 2014 | By: María García Esperón

Querida Alejandría en Revista El Lápiz del ILSE de Buenos Aires

Un interesante ejercicio de lectura y escritura creativa realizado por los alumnos del Instituto Libre de Segunda Enseñanza de Buenos Aires, en torno a Querida Alejandría, publicado en la Revista El Lápiz del ILSE, en el número de homenaje a Adolfo Bioy Casares (ex alumno del Instituto) en el centenario de su nacimiento.

Revista El Lápiz del ILSE, Querida Alejandría en las pp. 40 y 41
14 nov 2014 | By: María García Esperón

Querida Alejandría en la 34 FILIJ




El 9 de noviembre de 2014 fue todo un gusto firmar ejemplares de Querida Alejandría en el stand de la Editorial Norma y en torno a un libro crear, por una hora, esa atmósfera de diálogo y evocación, de memoria y de sueño que se relaciona con los temas de este libro que lleva ya 7 años de camino y ha traído satisfacciones innumerables.
Gracias a Lorenza Estandía y a todo el equipo de promotores de la Editorial Norma, que me recibieron maravillosamente esa tarde que no se olvida.
María García Esperón



Fotos: Marigabriel Carrillo

15 ago 2012 | By: María García Esperón

El anillo de César y Querida Alejandría






El anillo de César, una novela publicada por Ediciones El Naranjo con ilustraciones del Sr. No Quiero, es la contraparte de Querida Alejandría. Si en esta el mundo romano es visto a través de los ojos egipcios y el mundo helenístico de Cleopatra Selene, en El anillo de César los 24 capítulos miran el mundo desde los ojos de Roma y su personalidad más conspicua: Cayo Julio César.

El anillo de César se presentará el 16 de agosto de 2012 a las 6 PM en la librería Octavio Paz del Fondo de Cultura Económica y desde esa hora comenzará otra historia, en el curso de la cual tal vez encontremos el modo de unir el principio con el final.

María García Esperón




21 may 2012 | By: María García Esperón

Reseña de Querida Alejandría por Alejandra Moglia

Querida Alejandría es la novela histórica de María García Esperón que rescata del olvido y la indiferencia de la historia a Cleopatra Selene, hija de Cleopatra VII y Marco Antonio, y junto a ella su mundo.
El libro está dividido en cinco capítulos que se inician con las cinco primeras letras del alfabeto griego. Cada uno de esos capítulos es una carta que Cleopatra Selene le escribe a su ciudad Alejandría, también dividida en cinco barrios denominados por las mismas letras.
La protagonista, de 14 años, comienza su carta con el final, contándole a su ciudad que han decidido casarla con el príncipe Juba. De ahí en más se sumerge en su pasado y en su memoria con el objetivo de comprender qué sucedió con su familia, con su mundo, con su ciudad, ordenar sus ideas y sentimientos y transformar el curso de su historia.
Querida Alejandría:
Hoy cumplo catorce años y me han dicho que voy a casarme.
Te lo escribo con sencillez y con asombro.
Seguir leyendo en La Memoria y el Sol
17 abr 2012 | By: María García Esperón

En el nombre del libro: Hacia una nueva Alejandría





En el nombre del libro

Hacia una nueva Alejandría


Por María García Esperón


En el nombre del libro… Hacia una nueva Alejandría… ¿Qué hay en estas expresiones, en estas palabras que dan título a la charla que sostendremos hoy, en una tarde mexicana del siglo XXI y del incipiente tercer milenio?
Hay mucha historia. Hay esperanza en la palabra, en la comunicación entre los seres humanos y hay una voluntad por ir hacia el pasado para traer sus mejores tesoros a este nuestro presente que nos aparece a veces desorientado, perplejo, hambriento de palabra, de sueños, hambriento de libertad y de libros.
Los libros, dijo Jorge Luis Borges y me gusta repetirlo, son extensiones de la Memoria y de la Imaginación. Así, con mayúsculas: Memoria. Imaginación. Memoria para los antiguos griegos era una diosa, Mnemósyne y era la madre de las Musas, por tanto la madre de las artes y de la historia.
Imaginación es la facultad relacionada con esa capacidad que tenemos los seres humanos de convertir nuestros sueños en realidad.
Otro poeta, Federico García Lorca, dijo que los mitos creaban al mundo.
Y el mito es en muchos sentidos un sueño.
Y el mito es en muchos sentidos una palabra.
Los sueños y las palabras, queridos amigos, crean el mundo. O mejor: crean un mundo más pleno, más sensible, más bello.
En esa creación de mundos bellos, sensibles y plenos, el instrumento  por excelencia es el libro. Y en su nombre les propongo que hagamos un viaje en el tiempo y en el espacio y nos traslademos desde el tercer milenio al primero –unos trescientos años antes del primero-; del siglo XXI al siglo IV a.C., del fugitivo presente al misterioso pasado.

Y en el nombre del libro brota el nombre de una ciudad: Alejandría. El faro del mundo antiguo. La Ciudad del Faro. La Ciudad de la Biblioteca. La primera que justamente podría llamarse la Ciudad del Libro.
Antes de ser una ciudad, Alejandría fue un sueño. El sueño de un ser humano excepcional, que se llamó Alejandro y a quienes sus contemporáneos y la posteridad honraron con el epíteto de El Grande, el Magno. Alejandro Magno.
Este gran soñador, como han sido aquellos que nos han entregado el maravilloso mundo en que vivimos, además de ser príncipe de Macedonia, guerrero por destino y conquistador del mundo, era un apasionado del libro, que por aquel entonces tenían forma de volúmenes, esto es, de rollos. Es fama que dormía con los rollos de la Ilíada y con una daga macedónica bajo la almohada. Las letras y el poema homérico lo impregnaron de tal modo que su conquista de Oriente se inicia en Troya –en la actual Turquía- donde dejó una ofrenda en el túmulo de Aquiles. Siempre quiso comportarse a la altura de los héroes que veneraba, ser digno de los dioses y ser digno de sus sueños.
Por eso la ciudad que lleva su nombre, la inmortal Alejandría de Egipto, participa de esta cualidad misteriosa. Es un mundo surgido de un soñador. Es un mundo surgido de un nombre. De todo eso que resonaba en el nombre de Alejandro.
En Egipto, donde fue aclamado como Libertador, navegó de Menfis al Delta y en las proximidades del Lago Mareotis visualizó el sitio ideal para hacer una ciudad. Estaba tan convencido, miraba tan bien el futuro, que arrastró a arquitectos e ingenieros en una caminata frenética: aquí será el mercado, aquí el templo, aquí el camino real. Quería dibujar la ciudad en el suelo pero no tenía cal, y un hombre le ofreció un saco de harina. Casi inmediatamente después de trazada sobre la base de la clámide (capa) macedonia, las aves descendieron a alimentarse y esto se convirtió en un oráculo. Alejandría alimentará a muchas generaciones de hombres.
Pues ese sueño nos sigue alimentando.
Alejandro no vio construida su ciudad. Llegó a ella muerto, momificado en un carro magnífico. Su compañero de armas Tolomeo, que reinaba en Egipto, logró quedarse con el cadáver real que todos disputaban, para de este modo hacer sagrada la ciudad de Alejandría, la nueva capital de Egipto.
Y se construyó una tumba magnífica, llamada a veces Sema y a veces Soma, que en griego significan respectivamente, Tumba y Cuerpo. Ya Alejandría estaba dividida en cinco barrios, designados con las primeras letras del alfabeto griego: alfa, beta, gamma, delta, épsilon, que tradicionalmente componen por sus iniciales una frase griega: Alexandros basileus genos Dios ektise genos aeimneton (Alejandro, hijo de Dios construyó una ciudad memorable).
La ciudad del Faro. La Ciudad del Museo. La Ciudad de la Biblioteca.
Nunca tantas cosas han sido pensadas por tantos sabios extraordinarios en un solo lugar: la Biblioteca.

Aristarco de Samos entrevió el giro de la tierra alrededor del Sol, calculó las distancias relativas entre el sol, la tierra y la luna. Hiparlo de Nicea vislumbró la precesión de los equinoccios. Aristófanes de Bizancio edificó el primer diccionario y Euclides alumbró su geometría. Allí los poetas del mundo helenístico avanzaban ilusionados y vestidos de blanco para hacer entrega de sus volúmenes. Allí pasaron admirados Julio César, y Augusto y ahí y sólo ahí se tradujo la Biblia al griego.

La Biblioteca… ¿qué era, que no es la biblioteca sino un diálogo con la cultura? El diálogo no se puede destruir, no se puede quemar. Cuando los árabes tomaron Alejandría en el siglo VII la cultura grecorromana estaba exangüe. Ya los cristianos habían despedazado a la matemática Hypatia y arrancado las inscripciones jeroglíficas del templo de Filoé.

Dijo Bernard Shaw en su obra “Antonio y Cleopatra” que la Biblioteca de Alejandría es la Memoria de la Humanidad. Esta Memoria es sagrada, ¡sigue siendo una diosa! En su nombre y en el del libro volvamos de este viaje de palabras que hemos hecho, retornemos de los orígenes deseados y contemplemos desde el siglo XXI y el albor del Tercer Milenio la posibilidad de una nueva Alejandría, brotada también de un sueño, y hecha a la medida humana, como la antigua fue trazada siguiendo el contorno de la capa de Alejandro.

Hace 7 años, yo le escribí en forma de novela una larga carta a Alejandría, a una ciudad sumergida, a una Biblioteca quemada, borrada o hundida, a un faro de ojo ciego. Esa carta siguió un camino que yo solamente podría describir como mágico: ganó un concurso internacional, se convirtió en un libro, fue distribuido en varios países latinoamericanos y se llama precisamente “Querida Alejandría”, uno de los libros que conforman la selección del proyecto “Libros Libres” que hoy me trae ante ustedes. Este libro ha transportado mi sueño y lo ha puesto ante los ojos de muchos jóvenes, principalmente, a los que he podido transmitir mi amor por Alejandría, por su biblioteca, por su conocimiento y por su poesía.  Quiero pensar (y quiero soñar) que todo esto construye una nueva Alejandría donde no hay fronteras ni barreras ni guerras ni incendios ni destrucción de bibliotecas, sino un diálogo que construye humanidad.

Un sueño es un acto íntimo. Surge de la interioridad más profunda, de ese lugar donde duermen y se alimentan nuestros anhelos, nuestros deseos. No hace falta ser ni famoso ni poderoso ni personaje histórico para que ese acto íntimo que se llama sueño  se ponga en operación y nos entregue y entregue a los demás un mundo nuevo y esperanzado, una nueva Alejandría.
En el nombre del sueño y en el nombre del libro, muchas gracias.


*Conferencia pronunciada en el Auditorio de Bancomer para el lanzamiento del programa Libros Libres, auspiciado por Ediciones El Naranjo, en la institución.

La presentación a cargo de Raúl Henry

Con Angélica Antonio y Raúl Henry frente a los libros libres

Con Ana Laura Delgado y Raúl Henry

Con Nora Patricia, doctora en medicina y lectora impresionante.


16 nov 2011 | By: María García Esperón

Querida Alejandría en el paquete de premiación de La Juventud y la Mar 2011


Como parte del paquete de libros que se entrega a los ganadores del Concurso La Juventud y la Mar, ha sido entregada a sus destinatarios la novela Querida Alejandría, gracias al Departamento de Comunicación Social de la Secretaría de Marina y al Maestre David Agustiniano, que han hecho llegar a los jóvenes ganadores del primer, segundo y tercer lugar en toda la República, una selección de obras literarias. Gracias a los organizadores por hacer más grande este sueño de letras y hacer que el libro llegue a muchos buenos puertos.
16 dic 2010 | By: María García Esperón

Así empieza Querida Alejandría en TAM TAM (Educared, Argentina)



Tam Tam, albergado en Educared, Argentina, se define como "un espacio creativo para personas de 13 a 18 años"

En su sección "Principios de novela", es posible leer el comienzo de varios libros de literatura juvenil de autores como César Aira, José Donoso, Cecilia Velasco, Jordi Sierra y Fabrá y la lista sigue creciendo.

Así empieza Querida Alejandría
14 jul 2010 | By: María García Esperón

Querida Alejandría: la Historia, la Ficción, la Intriga


Para los lectores argentinos de Querida Alejandría,
que se acercaron.
María García Esperón


 Cleopatra Selene, la narradora y personaje principal de Querida Alejandría, es una conciencia que recuerda. Pero sitúa el flujo de su recordar desde un presente que identifica como un punto de inflexión en su vida. El recurso literario empleado es in media res, a la mitad del asunto. El presente de Selene se transforma en el curso de la narración ya en pasado, ya en futuro. A veces pareciera que la joven princesa está haciendo lo imposible: recordar el porvenir.


Para cualquier ser humano, entender su presente es tarea ardua. Así como intentar conocerse a sí mismo. Los acontecimientos que rodearon la vida de Cleopatra Selene y que la hicieron ser la persona que fue son extremadamente complejos, insertos en la geopolítica de la época, marcada por pasiones y ambiciones de unos seres humanos situados en la cúpula de sus sociedades, que actuaban dentro del espíritu de su época. ¿Buenos o malos? No hay dicotomía posible. La Historia juzga, dicen. Lo cierto es que el gobernante de la Pax Romana fue Octavio Augusto. Convirtió una República ensangrentada en un Imperio de mármol. Las circunstancias hicieron que Octavio fuera el vencedor de Antonio y del proyecto de éste de erigir una poder incomparable desde el Oriente, al lado de la reina Cleopatra.

Uno de los principales impulsores del joven Cesarión fue precisamente Antonio. Cesarión era el joven César. Un joven César rodeado del aura sagrada de los faraones deificados. Tolomeo Cesarión. Egipto y Roma. Horus y Júpiter. Halcón y Águila.

La batalla de Actium inclinó la balanza: ¿Octavio o Antonio? Rodeado de leyenda y de romanticismo el barco de Cleopatra  abandona a su amante en la batalla perdida. Antonio se desmoraliza y recula. Renuncia y se refugia en la filosofía. El dios, su dios, Dyónisos, lo abandona. Camina hacia la muerte, Su reina, la nueva Isis, quien fuera representada como Venus por Julio César en el propio corazón de Roma, destina los últimos días a encarar la muerte, a salvar a sus hijos, Cesarión, Selene -La Luna- Helios -el Sol- y al pequeño Tolomeo.


Para erigirse en Único, para cauterizar la herida, para evitar que la unidad se escindiera, Octavio mandó asesinar a Cesarión. "Para que no hubiera demasiados césares".
El homicidio formaba además parte del tejido alejandrino. Heredera de Tolomeo, el amigo y lugarteniente de Alejandro Magno,  la dinastía estaba acostumbrada al asesinato -aún entre parientes cercanos- como una manera de asegurar el poder. 
Proteger y protegerse era una de las habilidades que debía poseer un gobernante. ¿En quién confiar? ¿A quién podía la reina Cleopatra confiar a sus hijos? 
Para responder a esta pregunta, en la ficción novelística llamada Querida Alejandría, confeccioné una sociedad llamada "de los Verdaderos Seguidores". Era la época en que florecieron las sociedades mistéricas -producto de la sed de sentido siempre presente en el ser humano-; los mismos Cleopatra y Antonio habían fundado la "Sociedad de la Vida Inimitable" que se transformó en la "de los que mueren juntos"; de modo que imaginé una sociedad que siguiera verdaderamente el legado de Alejandro Magno, el fundador de Alejandría, el hombre que fuera como un sueño, el sueño que fuera como un dios, y con ello una intriga que da como resultado la salvación en la Ficción de Alejandro Helios, de cuyo destino no da razón la Historia.