28 may. 2009

Miguel Ángel Díez: pintura con mayúsculas



Dice Pedro Villar en su blog que esta ilustración de Miguel Ángel Díez es para un proyecto de la editorial Bromera.

Miguel Ángel Díez inserta la monumentalidad del fresco o del lienzo de gran formato en el espacio del libro ilustrado, que a partir de su propuesta ya no puede concebirse como reducido. Hace abstracción de las dimensiones en centímetros o pulgadas para retornar a la condición de origen: espacio sin medidas, espacio donde acontece la experiencia estética, que por esencia es inconmensurable.

El grandísimo pintor que lleva dentro brota a la menor provocación, trátese de la poesía para niños o del cuento tradicional.
Verso o prosa, el texto ofrece al artista su verdad, su esencia.
Ofrece porque Miguel Ángel Díez toma, porque escucha con los ojos y mira con el oído, transmuta el sonido del verso o de la prosa en cuerpo, en materia, en pintura capital, pintura con mayúsculas.

La luz asombrada que permea sus figuras despliega todas las lecciones de los grandes maestros que en el mundo de la pintura han sido en esa su síntesis personal,
su brujería,
su alquimia franciscana
(sí, un panteísmo)
de silencioso,
de sencillo...