21 may. 2009

El río sin fin: poesía infantil argentina

Libro 2008-Celeste A5
Libro 2008-Celeste A5 Adriana Canseco El río sin fin es un libro de poesía escrito por alumnos de 3° grado Celeste (3°B) del Instituto de Educación Córdoba. Nivel Primario (Córdoba, Argentina). El trabajo fue realizado como homenaje al poeta entrerriano Juan L. Ortiz (1896-1978) al cumplirse 30 años de su muerte. El proceso de escritura fue llevado a cabo entre junio y septiembre de 2008 en la materia especial "Literatura infantil".llevado a cabo desde junio a septiembre de 2008 en la materia especial "Literaura infantil".


Como Todavía Septiembre, El río sin fin es un libro de poesía escrito por alumnos de 3° grado Celeste (3°B) del Instituto de Educación Córdoba. Nivel Primario (Córdoba, Argentina). El trabajo fue realizado como homenaje al poeta entrerriano Juan L. Ortiz (1896-1978) al cumplirse 30 años de su muerte, dentro del proyecto ¿De qué sueño de infancia? El proceso de escritura fue llevado a cabo entre junio y septiembre de 2008 en la materia especial "Literatura infantil".

En el prólogo, la coordinadora del proyecto, Adriana Canseco (profesora y licenciada en Letras Modernas), habla de las razones por las que eligió trabajar con los niños la poesía de quien llama, entrañablemente, Juanele:

"Juan Laurentino Ortiz fue sin duda uno de los poetas más importantes del siglo que pasó y sigue siendo, sin embargo, desconocido para muchos, no sólo como el poeta excelente que fue (convengamos en que la poesía no es un género popular) sino como todo lo que representa para lo mejor de la actual poesía argentina.

"Su ternura y piedad infinita por todas las cosas, el estremecimiento ante la belleza de lo que calla, en la poesía de Juanele, fueron cada vez una experiencia: es decir, la magia súbita de descubrir el mundo como si fuera la primera vez, una forma de conocimiento que se abre, necesariamente, a la humildad secreta de todo lo que calla y espera".

Experiencia, piedad, ternura, descubrimiento, primera vez... son todos referentes de la infancia. Adriana ha llevado al poeta hasta los niños, que son su misteriosa fuente y los niños han correspondido liberando en palabras el agua clara de su ser:

En el invisible olvido morado de melancolía, tal como el jacarandá florece, aparece un anhelo, el vuelo de un sueño. (Juan Ignacio Ludueña)

Las manos del rocío son un breve sonido de agua que aparece en la mañana, que despiden a la luna que brilla como el manjar del día. (María Pilar Kage Daszenies)

La luz del cielo azul, la luz del mar celeste y tus ojos grises como dos luciérnagas felices. (Jeremías Lima)

En la primavera
fresca y clara
las flores se abren
y las abejas
hacen la miel
luminosa y amarilla.
(Ezequiel Gonzáles Ovelar)


Oscila el reloj en el tiempo, del día a la noche, nunca se detiene aunque nadie lo ve. (Laura Castillo)

La mañana brilla,
es el día
de la dulce y mojada
primavera celeste.
(Bruno Bramilla)