19 dic. 2009

Acerca del Destino


El Destino es la palabra de Láquesis, la virgen hija de la Necesidad.
Platón

Por mucho que yo cambie, mi destino no cambia.
Cualquier figura puede inscribirse en el interior de un círculo.
M. Yourcenar

Dice el Pseudo Plutarco en su libro Acerca del Destino, que éste puede entenderse como actividad y como sustancia.

Como sustancia es el alma del cosmos dividida en tres: la parte fija, llamada Cloto, la parte errante, llamada Átropos y la parte que se encuentra bajo el cielo, rodeando la tierra, Láquesis, que recibe y distribuye.

En el destino entendido como actividad ocurren todos los problemas físicos, éticos y dialécticos. Y entre ellos la gran agonista del Destino: la libertad humana.

El Pseudo Plutarco quiere salvarla.

Salvar la libertad.

Siglos después dijo Goethe que la vida se compone de libertad y de necesidad. Como es más halagador creer que somos libres volvamos a retroceder esos siglos hacia el platonismo, que proclamó la libertad alegremente, idealmente.

Pero todo es según el Destino, dicen los estoicos.

-¿Y la libertad? preguntan los platónicos.

-Consiste en adherirse al Destino -responden los filósofos de la Puerta. Y con una inflexión condescendiente propia de psicoanalistas del siglo II, aclaran:

-Siempre se puede imprimir a esta adhesión un toque personal mediante, claro está, la intervención libre, responsable, única.

¿Cuestión de estilo?