22 nov. 2009

Mensaje de Pedro Villar, desde España a Mercedes Calvo, en México




Querida Mercedes:

A través de nuestra amiga María García Esperón, ser alado y generoso, vuela este mensaje desde España hacia ti. Quiero dejarte mi testimonio de gratitud, como gran poeta y maestra que eres, y a las personas que como tú tienen el oído y el corazón atento a la escritura y saben entregar la poesía para niños y otros seres sensibles como una ofrenda, como el mayor de los tesoros.

El destino me trajo a México como jurado para encontrarme con los espejos de Anaclara, un descubrimiento de versos gigantes, de palabras sencillas y profundas, que llevan la luz de poesía a flor de labio, al borde del corazón. Versos para recitar serenamente o para ser jugados y cantados ( Ya lo dijo Cortázar, toda poesía que se precie es juego), versos arrebatadores, profundamente hermosos, con una hondura que no suele ser habitual.

Vino tu voz como un sueño de nubes y de pájaros, de olor a tierra mojada, de infancia y de tradición en su estado de pureza. Vino cantando por los caminos, en un espacio sin tiempo, para reflejarse en la mirada y el misterio de cada uno de nuestros espejos. Gracias. Este abrazo de palabras es para ti.

Pedro Villar, desde España y con México en el corazón.