8 sept. 2009

Oscuramente Heráclito

Mientras más seca es el alma del hombre, tanto cuanto más fogosa resulta y se encuentra próxima al fuego universal y alejada de lo inerte.

Lo dijo Heráclito oscuramente y también afirmó que en el hombre vive el dios.

Que el alma sin cesar se muere a lo largo de tu vida y que irremediablemente sin cesar renace. Y que para renacer suple la vida anímica perecida por otra nueva.
(¿Una mejor? Tal vez. Aunque no está en Heráclito)

Esa nueva vida se obtiene del fuego universal, de todo eso divino que lo rodea. La muerte no es más que el apartarse del fuego que anima el Universo. Distraerse, dormir, soñar, claudicar son un poco morir porque se pierde el contacto con ese fuego y el hombre se encierra en su propio mundo, ese en donde el dios no habita.

Pero, lo dice el oscuro filósofo, la muerte es como la vida, un estado positivo.