25 jun. 2009

Homero en Viena




Leo en el blog La Grecia clásica y su legado que de mayo 2009 a enero 2010 la Biblioteca Nacional de Austria alberga una exhibición que se antoja fundamental. "El fenómeno Homero: papiros, manuscritos e impresos".

Sin detenerse demasiado en la cuestión homérica, la muestra pone énfasis en los soportes de escritura que hicieron posible la transmisión de los grandes poemas homéricos, la Iliada y la Odisea. Papiros, pergaminos, códices, impresos... son surcados por la infinita belleza de los poemas hasta llegar al siglo XXI y arribar a las nuevas tecnologías digitales con unas posibilidades que han sorprendido a los estudiosos del mundo griego.

Conocer el inicio del proceso de composición de los poemas sobre un soporte es muy difícil. El escriba "cero" continuará siendo un enigma. Los fragmentos de pergamino que en número de 2 mil atesoran los versos inmortales son copias de copias. Homero fue un rapsoda, un gigante de la oralidad y de la memoria, gracias a los anónimos escribas, a los filólogos de Alejandría, a los copistas de la Edad Media y a los meticulosos impresores, el universo de los reyes y héroes micénicos ha llegado hasta nosotros con ese su sabor de origen. Su divino origen.

Porque sean cuales fueren los cambios introducidos, es la Musa la que canta la cólera del Pelida Aquiles y los infinitos males que padecieron los aqueos al causar males infinitos a la sagrada ciudad de Príamo. Es ese soplo del admirable espíritu humano el que hincha las velas del barco de Ulises, su curiosidad, su astucia y su nostalgia...