9 jun. 2009

E-History o la Historia estudiada y recreada en la Red



En 1998 descubrí al mismo tiempo Internet y la E-History: la Historia estudiada y recreada en la web. En ese entonces la mayoría de los contenidos históricos estaban escritos en inglés, sus autores, entusiastas del mundo angloparlante, abogados, profesores de literatura y de historia, en muchos casos retirados, que aportaban su conocimiento de manera libre. Su herramienta: la construcción de páginas web -que requerían un manejo del lenguaje de programación.

Conocí a Suzanne Cross en 2001, en el deslumbrante Ancient Sites de fines del siglo XX. (Hoy ancientworlds.net) Sus páginas sobre el mundo clásico, en particular la dedicada a Julio César: El último Dictador son referentes de estudiantes de todo el mundo. La agilidad y profundidad con las que trata la historia de Roma y la figura del gran Julio le han granjeado la aceptación y admiración generales. Los reconocimientos a su trabajo se suceden día con día.

La aportación de igualmente entusiastas profesionales del mundo hispanoparlante se ha levantado como una ola en los últimos años. Ya no es necesario invertir tiempo en el aprendizaje de los códigos de html, pues las aplicaciones lo proporcionan de manera automática. La creatividad de los blogs dedicados a la historia en español -y particularmente a la historia antigua- es asombrosa. Basta navegar por el blog La Grecia clásica y su legado para además de disfrutar los contenidos, ingresar a los enlaces, uno de los cuales es la majestuosa culturaclásica.com, para comprobar que el mundo clásico se estudia y reconstruye a través de la red.

En ambos casos ejemplares, el de Suzanne Cross y el de La Grecia Clásica y su legado, se trata de personas, de individualidades que proyectan y abren un espacio que no tarda en volverse común: Ágora o Foro.

Paradójicamente, cuando los programas de estudio de países de cultura hispánica, dirigidos por sus gobiernos, debilitan la enseñanza formal de las disciplinas clásicas, y las orientaciones neoliberales y tecnócratas desaconsejan las humanidades en general, en los espacios de la Red se levantan estos foros y estas ágoras, odres nuevos para el vino antiguo, lugar del entusiasmo etimológico: cuando un dios te posee, ni el cansancio ni la apatía existen.

El conocimiento se transmite y comparte con tal fuerza y pasión que es erotiké manía en el más sublime sentido, el platónico: la atracción irresistible que ejerce la Idea sobre el espíritu.

Y si hay algo que no se puede ocultar, ni fingir ni detener... es el amor.