3 jun. 2009

Teotihuacan: quien ha muerto, se ha vuelto un dios



Y lo llamaron Teotihuacan,
porque era el lugar
donde se enterraban los señores.
Pues según decían:
"Cuando morimos,
no en verdad morimos,
porque vivimos, resucitamos,
seguimos viviendo, despertamos.
Esto nos hace felices".

Así se dirigían al muerto,
cuando moría.
Si era hombre, le hablaban,
le invocaban como ser divino,
con el nombre de faisán,
si era mujer con el nombre de lechuza,
le decían:

"Despierta, ya el cielo se enrojece,
ya se presentó la aurora,
ya cantan los faisanes color de llama,
las golondrinas color de fuego,
ya vuelan las mariposas".

Por esto decían los viejos,
quien ha muerto, se ha vuelto un dios.
Decían: "Se hizo allí dios,
quiere decir que murió".


(Informantes de Sahagún. Códice Matritense de la Real Academia. Folio 195 r.)