11 oct. 2009

Cuatro firmas por Alfonso Reyes




Reyes, la indescifrable providencia
Que administra lo pródigo y lo parco,
Nos dio a los unos el sector o el arco,
Pero a ti la total circunferencia.
(Borges)


Muchos saben que ni a Alfonso Reyes ni a Jorge Luis Borges les fue concedido el Premio Nobel.

Pero muchos ignoran que a mediados del siglo pasado, Borges quiso iniciar, desde Argentina, una candidatura para que le otorgaran el Premio a Don Alfonso. Escasa resonancia tuvo la convocatoria en Buenos Aires y al final acabaron firmando solamente Silvina y Victoria Ocampo y Bioy Casares. Más escasa, por nula, fue la convocatoria en la patria de Reyes. México no aportó una sola firma y Borges explicó alguna vez con esa sencillez:

"... en México tampoco lo querían a Reyes porque no era debidamente azteca... Además había traducido la Iliada, y se lo veía como un cosmopolita". *

Hace unos días, el ex Coordinador de la Comisión del Bicentenario, ex Embajador de México en Italia, ex Presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Rafael Tovar y de Teresa, hizo una lánguida defensa de las celebraciones en torno al Bicentenario: "Festejaremos en 2010 que el país existe, pues hace 200 años no existía".

La dormida ontología de uno de los más conspicuos promotores culturales de este país que por lo menos ha de celebrar que existe no permite imaginar ni la más pálida perspectiva de conmemoración, reflexión, festejo o renovación ya no digamos hispanoamericana, ni nacional, ni siquiera capitalina.

Hace medio siglo, Borges dijo a las hermanas Ocampo y a Bioy, después de estampar sus cuatro firmas por Alfonso Reyes:

"Qué lindo sería que se pidiera el Premio Nobel empezando por el otro confín del continente, empezando por la República Argentina. Y luego subiendo hasta México. Eso tendría mucha fuerza". *


* Borges el memorioso. Conversaciones de Jorge Luis Borges con Antonio Carrizo. FCE. México. 1983