11 feb. 2010

La tumba de Alejandro: el enigma



Según el arqueólogo y escritor italiano Valerio Massimo Manfredi, después de que culminara su exitosa trilogía sobre la vida de Alejandro Magno en 1998, le quedó pendiente el revisar el destino de los restos del macedonio, desaparecidos después de haber sido objeto de veneración durante siete siglos. Su tumba en Alejandría era visitada por peregrinos del mundo mediterráneo. Con el fortalecimiento del Cristianismo, sepulcro y restos se desvanecieron en un enigma que Manfredi aborda en su último libro, editado por Mondadori.

La tumba de Alejandro: el enigma no es una novela. Es un ensayo histórico al que el autor ha impreso la marca de su casa: la arqueología es la más fascinante novela que pueda existir, así narra los hechos con objetividad pero con pasión, destacando las brillantes y aventureras personalidades del siglo XIX que emprendieron la búsqueda de la tumba mítica, los arqueólogos "heroicos" del novecientos: Annibale E. Breccia y Achille Ariani y la pintoresca historia de un camarero de Alejandría que afirmaba poseer un libro sobre la tumba de Alejandro, del que el antropólogo británico James George Frazer descubrió la superchería, pero que eligió dejar al camarero en la ilusión de saberse poseedor de un libro casi mágico que hablaba de lo que todos buscaban.

Tal vez la tumba de Alejandro no se encuentre nunca. Rastrear su desaparición y seguir las huellas de los que la han buscado lleve quizá a encontrar las huellas de los que la perdieron: dos religiones fundamentalistas -el Islam y el Cristianismo- que en la ciudad de Alejandro escribieron en letras de sangre y fuego que no hay más que un solo Dios.