11 dic. 2008

El códice y el obispo

Foto: EFE. En El Universal.

Leo en El Universal una historia sorprendente:

Un coleccionista mexicano, Manuel García Sánchez, ha encontrado un códice azteca oculto ¡en la estatua de un obispo del siglo XVI!

Si el hallazgo es singular también lo es la filosofía de Manuel García Sánchez: "El coleccionista no busca la pieza, la pieza lo busca a uno".

Una vez adquirida en un bazar de antigüedades, el objeto le "habló" al coleccionista, pues escuchó el ruido del papel desprendiéndose. Ese papel resultó ser amate precortesiano, 22 centímetros de longitud portadores de glifos que está estudiando el arqueólogo José Ignacio Sánchez del INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia) institución a la que el descubridor del precioso documento donó su hallazgo.

El códice contiene glifos numerales y de territorio, lo que podría conferirle un carácter de lista de tributos. El arqueólogo lo relaciona con otros hallazgos, también raros y sorprendentes, de códices en Cristos de caña. Me recuerda un hallazgo en una escultura de este tipo (Cristo de caña) en las Islas Canarias, donde se descubrieron trozos de códices mexicas como parte del material de construcción de la escultura. Se podría pensar que se utilizó como papel de reúso, pero el arqueólogo José Ignacio Sánchez da una interesante interpretación: manos indígenas pondrían esos códices de tipo "económico" en la figura divina para recordar que la tierra es de los dioses... aunque los dioses hayan cambiado de rostro.


Este hallazgo me emociona particularmente debido a una coincidencia y ocurrencia con el tema de la novela juvenil con cuya publicación recibiré el próximo año 2009 y saludaré desde ya la celebración de los Bicentenarios, para mí portunidad de encuentros y reencuentros con las tradiciones, nostalgias y esperanzas que nos constituyen como hispanoamericanos.