27 dic. 2008

Thymos: el fuego en el héroe



Fuego en el pecho, el thymos dictaba al héroe la conducta a seguir después de la ofensa o durante el combate.

Se eleva en forma de humo y su voz en llamas es escuchada por Aquiles, por Áyax, por Agamemnón... Dios de fuego hecho voz interna que insta a la batalla, al amor o la victoria. Thymos también recipiente de la voz, del dios y del fuego, potencia de la que estaban dotados los héroes homéricos y quizá otros, pero que desapareció de la antropología filosófica desde que Galeno en el siglo II dio su nombre a la glándula rosada que, dicen los manuales médicos, se atrofia después de la adolescencia.

Tal vez la pequeña glándula rosada llamada timo por su semejanza con un manojo de tomillo -el que se quemaba en los altares de los dioses- sea el mismo thymos que ardía en el pecho de Aquiles y levantaba su respiración agitada de gloria. Tal vez, aunque se atrofie depués de la adolescencia, pueda ser despertada como sostienen algunas técnicas orientales (el reiki, por ejemplo).

Desde aquella tarde
el fuego despertó y está vivo;
doloroso y lento me consume,
me insta al amor y a la victoria
y aunque ya no quiero,
él lo quiere por mí,
por mí se duele y me duele,
doliendo se fortalece;
por mí habla y arde y vuelve a doler.
Me precede y sobrevive.