11 dic. 2008

Cuando un libro nace


Para María Wernicke


Cuando un libro nace
se agitan las aguas de nuestros lagos dormidos.
El cielo se mete bajo el techo de la casa
y empezamos a enlazar sentidos,
a ensartar en sueños,
a entender el vuelo de las aves
su canto,
su fugaz visita
enmarcada por la ventana
de todos los días.
Como ha nacido un libro
nos salimos a la calle
a perseguir al Sol
en bicicleta.
Y al llegar al río
nos encontramos
con nuestra propia lágrima
que estaba ahí,
esperándonos
para ser llorada
en el instante
redondo,
seguro
y feliz
cuando un libro nace.


La imagen me la envió Yolanda Lacarieri junto con un poema de Neruda hace unas semanas. Hemos buscado desesperadamente al autor para darle un abrazo igual.
Y lo seguimos buscando.