En un sueño de palabras...

Historias hilvanadas con palabras de España y México

5 jun 2010


Asunción Carracedo y María García Esperón


De cara al cielo
de frente al mar
una palabra
se echó a llorar.

Se sentía sola
sola de atar
en una almena
de soledad.

Del otro lado
en otro mar
otra palabra
en otra edad,

en una playa
blanca de sal
con alas blancas
se echó a volar

* * * 

Las historias importantes
se hilvanan primero con palabras.
Palabras que,
a veces,
están escondidas
tras una mirada
silenciosas,
acurrucadas,
esperando el momento
para ser usadas.

Palabras que,
en ocasiones,
quedan prendidas
en la memoria
y aguardan pacientes,
en calma,
que alguien las resucite,
que las devuelva a la vida.

Palabras que,
tal vez,
abandonadas,
nadie echa en falta
entre las muchas cosas
sin importancia
inútiles
o superfluas
que tiene acumuladas.

Palabras
que solo se hacen
visibles
a los ojos de aquellos
que todavía creen
en la bondad de los hombres
y la defienden
con uñas y dientes.

Palabras que,
aletargadas,
plegadas y arrugadas,
necesitan de unas manos hábiles
que las estiren.

Palabras que
solo los valientes
se atreven a empuñar
frente a lo evidente
lo trivial
y
aparente.

Palabras que,
aún siendo inocentes,
serán condenadas
y
a gritos
sentenciadas
por jueces, gobiernos
e
ilustres personajes
incapaces de ver
más allá
de sus intereses.

Palabras
tan simples y sencillas
que nada más
cabe decir con ellas.

Palabras solitarias
carentes de afecto
y
compañía.
Sin contenido
están perdidas
y
vagan a la deriva.

Palabras
desiertas
de voces y esperas.

Palabras desnudas,
palabras sin techo.
Palabras pobladas
de un futuro incierto.

Palabras incomprendidas
a las que
ya nadie saluda
a las que,
ni siquiera,
les dan los buenos días.

Palabras
que en modo alguno
debieron salir
de nuestras bocas.

PALABRAS...

A todas ellas
les pido
un poco de paciencia.

Las historias
de los seres humanos
están cosidas
con errores y fallos
y
las más de las veces
toda la vida
no es suficiente
para "des-hilvanarlos".

(C) Asunción Carracedo (España)
y María García Esperón (México)
Música: Yiruma