30 jun. 2008

Nebra, de Arturo Ortega Blake



Con una intriga que haría palidecer al más avezado cineasta de Hollywood, aunado a un conocimiento profundo de la misteriosa edad de bronce europea y de la naturaleza humana intemporal, eterna, Arturo Ortega Blake entrega en Nebra, historia de los lectores de astros en la edad de bronce una obra tan misteriosa como su nombre, tan enigmática y perturbadora como ese disco de bronce con incrustaciones de oro descubierto en Alemania, llamado por los arqueólogos "disco de bronce con representación del cielo estrellado" y por el público "Disco de Nebra" -por el lugar de su hallazgo- y "Disco del cielo".



La arquitectura de la novela es literalmente una máquina del tiempo que sustrae al lector del vertiginoso presente y le impone el ritmo lento, signado por los astros, de la edad de bronce. La línea contemporánea y la increíblemente pretérita se funden a través del laborioso soñar de un adolescente neoyorkino que se llama Arthur, como el autor sí, pero también como la constelación en la que se encuentra la estrella Polar, guía de esos sedientos de astros que atraviesan el mar y sus propios terrores para arribar a la isla de los megalitos -¿Stonehenge?- a intercambiar saberes y enfrentar el conocimiento más sublime y la barbarie más atroz.

Si en la línea narrativa contemporánea el Disco de Nebra suscita asesinatos y persecuciones por poseerlo -en un thriller que pone al lector a sudar frío- en su tiempo original es un símbolo del conocimiento y de la comunidad que existe entre los hombres, los astros y los sueños. Ortega Blake dice que su libro "nació de innumerables artículos sobre el Disco de Nebra y el Observatorio de Goseck..." Indudablemente que investigó mucho, pero también soñó mucho, como lo hacen los niños y los profetas, trovando -encontrando- las verdades inmutables del cosmos.

La edad de bronce de Ortega Blake no es un parque temático ni una concesión a la espiritualidad cómoda del New Age que tan bien vende. Es una peregrinación al centro profundo de la psiquis, un viaje al corazón de los terrores, a la noche preñada de lobos, a la sangre y a las plantas de misterioso nombre... Es el nacimiento del lector a una casi insoportable belleza: la de una nueva y milenaria forma de amor.

(María García Esperón)


Arturo Ortega Blake.
Nebra. Historia de los lectores de astros en la edad de bronce.
México. Grijalbo. 2008



Arturo Ortega Blake nació en Ciudad Delicias, Chihuahua, en 1948. Estudió en la Facultad de Economía de la UNAM. Ha obtenido diversos premios literarios internacionales en los géneros de novela corta y cuento. Es autor de El gran libro de las frases célebres, Antología de frases latinas, las novelas Frontera de papel, tres hermanos en la guerra México-Estados Unidos, Ioannes Angelicus, la mujer que se convirtió en Papa -traducida a varios idiomas-, Leif, el hijo de Erik, los vikingos que descubrieron América a principios del siglo XI, entre otros libros. Su novela Nebra, historia de los lectores de astros en la edad de bronce fue finalista del Premio Azorín en 2006.