19 jul. 2009

Los tigres de Orlando Granda




Recibí ayer por correo electrónico un mensaje que me dejó sin habla. Lo escribe Orlando Granda, a quien yo no conocía y que descubro gracias a Urbanotopia y www.arquitrave.com, donde es descrito como "uno de los poetas más finos de los últimos treinta años en el Perú".
Nada menos.


"Tyger! Tyger! burning bright

In the forests of the night...".

William Blake: The Tyger


María, hola. Mi nombre es Orlando Granda y te escribo desde el Perú.

Ayer compré tu libro "Tigres de la otra noche" intrigado por los buenos comentarios que encontre en la web. Lo he leído ya muchas veces. Me gusta porque escapa al formato de lo que se ha venido catalogando como poesía infantil o para niños, en fin, no soy amante de las etiquetas. Que tus poemas no apelen a la métrica y rima los enriquecen, pues resalta aquella música interna (casi oculta como los tigres) de los pensamientos: me encanta el ritmo conceptual de tus versos (de tu poesía, debo decir).

Quiero destacar la hermosa unión de las ilustraciones (los materiales rústicos, desechables que aluden a cada uno de nuestros tigres que suelen ser abandonados, desechados) y tus poemas (precisos, apartados de la palabrería, de lo adjetivo). Recuerdo mucho aquel de la rama con dos hojas, una de ellas no sólo es la hoja sino el ojo del tigre que está allí observándonos (o aquel otro donde la hoja ya no es sólo ojo sino máscara de ojos huecos, no para mirar sino para mirarnos).

Efectivamente, tu tigre es "el otro tigre" que nos observa, que nos acecha (como en la ilustración de la pasta) y del que nosotros no deberíamos escapar si no es a través de la oscuridad de sus rayas.

El cuerpo del tigre

es un campo de batalla

donde sale el Sol

y la noche le ataca

a rayas.



Un abrazo desde Barranco y muchas gracias por permitirnos descubrirnos un poco más a través de esas rayas negras del tigre que en realidad es tu poesía.

ORLANDO GRANDA



Orlando Granda por Orlando Granda (En Urbanotopía)

Me llamo Orlando Granda. Nací el año 64 en el distrito de Lucre, en Cusco. Sin embargo, casi toda mi vida ha transcurrido en Barranco. Soy profesor de Lengua y Literatura. Entre los años 1993 a 1995 coedité una revista de poesía llamada Tocapus. En el año 2003 publiqué mi libro de poemas En el barranco. Leo mucho, y estoy consciente que necesito de la música, y también del cine, son tres de mis pasiones. Aunque mis pasiones mayores son mi esposa y mi hija. En las horas que le robo al sueño, escribo el guión de una película que todavía no tiene nombre y que espero dirigir algún día. He tenido la oportunidad de publicar en algunas revistas y participar en varios recitales. Los poemas aquí publicados pertenecen a mi libro Donde mi calle acaba, que pronto será editado.