22 mar. 2009

Athanatoi



Como los astros, los dioses viven sin interrupciones ni promesas de retornos.
Como los astros, los dioses son inmortales.
Athanatoi de icor y de ambrosía, desconocen la corrupción y la vejez.
No son ni perfectos ni indiferentes y no se expresan en volúmenes de verdades reveladas.
Tampoco exigen iglesias y nunca prometen la salvación porque no hay que salvarse de nada.
Son una manera de pensar, una sacralidad omnipresente.
Son inmortales.
Athanatoi.
Como los astros.
Como nosotros,
que lo fuimos y lo somos en aquel instante que no ha cesado.
Athanatoi...

(Imagen: Expectations, de Sir Lawrence Alma Tadema)