2 dic. 2014

Ascentio, de Jorge Guerrero de la Torre




Ascentio Jorge Guerrero de la Torre Ilustración de portada: Ricardo Fernández Ortega. Alucinación de un curandero hablando con Duchamp Instituto Municipal del Arte y la Cultura de Durango Primera Edición, 2014.


¿Novela fractal, novela esencial, ciencia ficción, mitología científica? 

Ascentio, del escritor duranguense Jorge Guerrero de la Torre es un texto inquietante que nos pone al borde de nuestra propia humanidad. 

El mismo hombre produce tanto el fin del mundo como la mutación  que puede asumirlo, todo inmerso en un inexorable ascenso -como el de Bronowski en  "El ascenso del hombre", como el de Teilhard de Chardin en su punto Omega-. ¿Dolerá? Imagínalo como algo semejante a una gran celebración, dice Don Valerio el chamán a Eliseo, su científico aprendiz predestinado.

Jorge Guerrero de la Torre lleva patillas en homenaje a Asimov,  es ya veterano en Encuentros del Tercer Tipo y en este volumen distinguido con el Premio Internacional de Ciencia Ficción "Alternis Mundi" atrae magistralmente las vetas del profundo y religioso mundo maya al discurso científico. También su catastrofismo está permeado de poesía, de sabiduría rarámuri, de norte desierto persistencia en el ser:

Soy la luz multiplicada en cada mirada, en todas las miradas. Soy el mar, la roca, el desierto y sus nubes de polvo, soy el ave y el insecto, el pez y el protozoo, el prión y todos los granos de arena.

Jorge Guerrero de la Torre. Wikipedia
Ascentio plantea un reto en cada línea de su cuerpo. Los personajes y los enclaves geográficos avanzan sobre nuestra conciencia lectora. Todos fluimos en un panta rhei que nos sublima. En la sinfonía que componen los epígrafes retornan los brujos y se escucha la voz de Louis Pauwels y Jacques Bergier. Toca el tam-tam del infinito y nos quema la llama de William Blake. Sonríe Descartes tristemente y Carlos Montemayor nos recuerda que el mundo es un ser viviente. Se nos ha terminado el calendario de la cuenta larga y del otro lado está ¿la luz? ¿la nada?

La novela de Jorge Guerrero de la Torre es astuta como un hombre de poder. Y como un hombre de poder también se burla. Y burlándose finamente de nosotros, como a niños nos conduce a la contemplación de espectáculos ígneos y miramos el Vesubio arder y nos preguntamos si el próximo segundo será el del sismo, el del tsunami o el del huracán y si cuando hemos visto por televisión esos eventos que siempre le ocurren a los otros... hemos pensado que algo hay en nosotros de huracán, tsunami y sismo y que todo eso es real y vivo como vivos y reales somos nosotros y el planeta que nos sostiene.

En lo personal, adoro los libros que me siembran de sospecha. Ascentio pertenece a esa estirpe de textos y desciende de todos los que invoca en su elegante silueta científica y poética. La capitulación -números romanos, letras griegas, nomenclatura de elementos químicos- es endemoniada en sentido original: el daimon que pone en comunicación los mundos. Leer, leer, releer y descubrir es, por todos los dioses, la cifra de su alquimia. 

María García Esperón