En un sueño de palabras...

Ma. Rosa Serdio: Al hilo de los colores

18 mar 2010
No cabe duda que el año 2010 es el de Ma. Rosa Serdio. Esta poeta y educadora asturiana se ha ganado a pulso el prominente lugar que ocupa como especialista en literatura infantil y juvenil, promotora incansable de la lectura, entusiasta de la poesía y experta en ténicas pedagógicas que rezuman humanidad y amor por la belleza. De la mano de la Editorial Pintar-Pintar Ma. Rosa publica en esta primavera su primer libro: Colores y más colores. Y la víspera de la presentación del libro en Pola de Laviana, Ma. Rosa y yo hemos tenido esta charla de América a España en la que todo es cercanía. (MGE)

¿De qué color es la emoción de publicar tu primer libro de poesía para niños?

Publicar un libro es abrir un abanico de posibilidades, de sugerencias y más si es un libro de poemas. Eso me provoca una emoción parecida a elegir un caleidoscopio y ponerme a mirar adentro.

Todo depende de la luz, del ritmo, de la calma o de tantas cosas que se suman. Lo que más me gusta es la posibilidad de continuar buscando detalles dentro de él y dentro de mí.

Cuéntanos por favor a todos los lectores y en particular a los del otro lado del charco, qué significa publicar en asturiano.


Publicar en asturiano es volver a escuchar la primera lengua que oí, recuperar sonoridades que están dentro de nosotros, convocar la raíz que transmite sentimientos y cultivar el respeto por esas raíces que nos nutren siempre. Es alimentar nuestro personal árbol de palabras desde la historia.

Es, además, proporcionar a los futuros lectores el sonido del corazón de una tierra y proponerles querer disfrutar de ese latido.


¿Cómo fueron surgiendo en tu mente los poemas de Colores y más Colores?


Los poemas surgen cuando quieren, bien lo dijo José Hierro. Son muy suyos.

Éstos surgían más complicados pero fui podando, haciendo un ejercicio de bonsái para dejar sólo miradas, sugerencias, para decir algo sencillo que esconde lo más intenso y a lo que cada lector llegará en función de su espejo interior, de sus vivencias, de su forma de sentir las palabras.

¿Quiénes, de entre tus poetas amados de siempre están presentes en este libro?


Lo mismo que hay pintores tras las ilustraciones, también hay sonoridades de los poetas de mi infancia, de los que se han alojado en mí por medio de las lecturas personales o las realizadas en clase con mis alumnos.

Siento a Juan Ramón en el violeta, a Federico en el verde, a Rimbaud en las vocales, a Alberti en el azul, en el rojo estaría Miguel Hernández, Blas de Otero en el marrón...Y, en cada día y lectura, habría manera de encontrar un nuevo color para los poetas que me gustan. Ese arco iris de Mª Elena Walsh, la paleta de Neruda... ¡Qué preguntas más difíciles de responder un jueves por la tarde!


¿Cuál es tu poema-color favorito de entre los que componen tu libro?

Me gustan los guiños que hay en Marrón porque la tierra de uno nunca es la que los demás piensan ni del color que los demás la sienten.

Y ahí están el chocolate de una abuela , mexicana de Puebla, el café de un abuelo emigrante a Cuba, el marron glacé de mis estudios en Francia, los surcos de la tierra en la que toda mi familia asturiana plantó y cosechó mi futuro...

Y también me gusta porque es el que parece que cierra el libro pero estoy segura de que es el que lo abre de nuevo para volver a sentir la fuerza del rojo en la amapola...


Platícanos cómo ha sido tu relación con la ilustradora de Colores y más Colores (se siente en el libro una amistad especial entre la imagen y la palabra)


Hay libros hechos de distancias, creados en la separación y hasta en la incomunicación y éste es de proximidades.

En él lo cercano al corazón tiene un valor especial. Eso y el saber esperarse para que los tiempos sean acordes, el respeto al trabajo de las otras manos.

Todo eso ha sucedido es este libro y también que, por esas cosas de la vida, a veces hay personas que se entienden bien a la primera. Entonces, confían en quien dará el toque final de calidad a la obra, sea el traductor como en el caso de Xulio Berros o la ilustradora como en el caso de Ester Sánchez.

Ya le decía a ella que es muy importante tener un buen sastre, alguien que conozca bien su oficio y que sepa dónde el cliente precisa un toquecito de arte suplementario. Y el resultado, entonces, es elegante y equilibrado para que el conjunto gane tantos.

Tú que eres de las mayores expertas en LIJ en el panorama actual, dinos ¿qué debe o debería tener el libro de poesía para niños "ideal"?


El panorama actual es demasiado amplio y variable para que haya expertos. Yo llevo mucho tiempo en salsa de libros pero no conozco todo lo que se publica. Sería demasiado afirmarlo.

Sí puedo decir lo que funciona con los niños, lo que emociona y lo que sólo es un producto temporal con fecha de caducidad en cuanto les leo durante una hora alguna de las novedades o los clásicos rescatados.

Hoy hemos leído un poema de José Moreno Villa al hilo de los colores que nos invaden.

Es el titulado

Canción

Gris y morado

es mi verde olivar;

blanca mi casa

y azul mi mar.

Cuando tú vengas

me vas a encontrar;

Yo seré un pájaro

del verde olivar:

Cuando tú vengas

me vas a encontrar;

seré una llamita

roja del hogar.

Cuando tú vengas

me vas a encontrar;

seré una estrella

encima del mar.

Y nadie dude de que entusiasmó a los niños porque tiene ese algo, la cosa de la que habla María García Esperón.

Para mí un libro precisa, además de respeto absoluto por el lector y calidad literaria contrastada, algunas de estas cualidades:

Conectar con sus experiencias y abrir al lector a otras, tocar el ensueño y la fantasía, tener emoción y sentimientos, dilatar en su desarrollo la experiencia del final feliz, si es que lo hay o se sueña, dar ganas de volver a leerlo personalmente en los capítulos más intensos...

Algunos autores lo logran, naturalmente y de sus obras los lectores hacen biblioteca personal afectiva porque han sido libros que han marcado un momento evolutivo personal y literario no formando parte de una moda o corriente aunque sean actuales.


Si se te apareciera el genio de la lámpara y te concediera tres deseos, ¿qué pedirías?


¿Sólo tres? ¡¡Con lo necesitado que anda el mundo de genios y los raros que son actualmente!!

Poca cosa le pediría para no agotarlo:

Buena salud para disfrutar con mi trabajo otros tantos años, capacidad de comunicación de los sentimientos y que las palabras pudieran acercar mundos lejanos. O sea, una ganga para un genio.

Del Diccionario de Ma. Rosa Serdio:


Color: La parte de la mirada que ponemos cada uno a las cosas y a la vida, sean del color que éstas sean.

Poesía: Lo que no sabemos que sabemos hasta que lo expresamos en cualquier soporte.

Mar: La parte madre del planeta Tierra.

Magia: Un mucho por allá y nada por aquí que crea sueños verdaderos.

Felicidad: La sensación de haber hecho real lo que alguna vez pensamos que era magia.



Fotos:
1.- En el Museo Reina Sofía de Madrid.
2.- En su colegio de Pola de Laviana en una visita de autor.
3.- En el Aula Antonio Machado en Baeza.
4.- En Londres.
5.- En un final de curso.


Para saber más:
Blog de Ma. Rosa Serdio
Editorial Pintar-Pintar