10 abr. 2011

Un sueño más grande: Pintar-Pintar y México

Sueños tejidos de orilla a orilla
Hace un año, los niños del preescolar Lauro Aguirre de San Juan del Río, en el estado mexicano de Querétaro, dejaron su luminoso rastro de luz infantil en los versos que hablan de un caracol enamorado de esperanza. Un libro se convirtió en su propia magia gracias al regalo que la asturiana Editorial Pintar Pintar hiciera a la escuela a través de la maestra Juana Cruz, comprometida en la tarea de hacer entrar a los niños a la lectura y la escritura a través de la puerta de la poesía.

Y como ocurre con la magia y con la palabra, a un año se han multiplicado y en esta ocasión el preescolar Lauro Aguirre celebra la donación de una muy nutrida colección de álbumes ilustrados que Ángela y Ester Sánchez, las dinámicas fundadoras de la editorial han entregado a Juana para que estos libros sean puestos en las manos y en los sueños de los niños.

A la lectura por la puerta de la poesía
El magnífico regalo de inmediato movilizó, gracias a Juana, a las autoridades educativas locales y estatales: la regidora de educación del Municipio de San Juan del Río, la Jefa de Sector 5 de Preescolar, la supervisora de zona 30, las directoras de diversos Jardines de niños, colegios e Institutos de Tequisquiapan y San Juan del Río, la Jefa del Departamento de educación inicial y preescolar del Estado, a la coordinadora del programa de planeación y al coordinador del programa de lectura en Querétaro.


Los padres de familia de inmediato se involucraron en el proyecto que Juana dibujó: había que hacer una fiesta de bienvenida para todos esos libros, para todos esos sueños. Había que reunirse para celebrar que ese viernes, el primero de abril, se soltarían en el cielo azul invisibles palomas de versos y esperanza, que los libros probarían a desplegar sus alas en el cielo expectante de la primera lectura.

Juana Cruz: generosidad para recibir
Y como regalo se envolvieron esos libros, para enfatizar su carácter generoso, su vocación de ofrenda, su palabra de color, su imagen parlante.

Su emoción -¡vienen de tan lejos!-, su intención y su tierra, su vuelo y su destino, hecho de voluntad y de misterio, de generosidad para darse y de generosidad para recibirse, intercambio de humanidad que colma la mano del que ofrenda, que multiplica las ilusiones del que recibe y que a unos y a otros devuelve o acrecienta la capacidad de anhelar, de proyectar, el atrevimiento de soñar.

El poema que cayó a la mar

Armanduendín en plena actuación
Juana y Armando Zamora "Armanduendín", quien además de cuentacuentos es un gran promotor cultural y fundador de la librería "Juan Rulfo" de Tequisquiapan, eligieron presentar  el Poema que cayó a la mar, de Aurelio González Ovies, ese que...


estaba tan abandonado,
se sentía tan solo, tan triste y tan mal 
que marchó del libro que sobre unas rocas 
olvidó algún hombre después de pescar. 

De este libro su autor ha dicho que es una buena nueva que "después de hundirse sale tantísimas veces a la superficie y respira y canta y se acerca a las nobles manos de la infancia..."

Pues en esas manos ha puesto su libro y otros muchos la nobleza de Ángela y Ester Sánchez en España y Juana Cruz y Armando Zamora en México y con ellos todas las personas que en una y otra orilla intervinieron no solamente para hacer realidad un sueño, sino para hacer este sueño más grande y desde las soleadas horas de abril de esa mañana, soltar en el cielo libres y confiadas, todas las alas de la palabra esperanza.

Porque...

Parece mentira
El poema que cayó a la mar desplegado en
las puertas del preescolar Lauro Aguirre
pero un poema
inunda la vida de sinceridad,
cala las mentiras,
ahoga las penas.
Un poema solo, fíjate,
uno solo, puede ser plural.