3 abr. 2011

La literatura infantil y juvenil en un reportaje de Fabiola Palapa Quijas (La Jornada)

Fabiola Palapa Quijas
REPORTAJE /Literatura para niños y jóvenes

* A los niños les hablamos de divorcio, violencia y drogas, afirman escritores
Hadas y duendes ya no marcan el pulso de los libros infantiles

* Cultivadores de ese género invitan a comprender y no sólo a descifrar textos
* El humor y el respeto a los pequeños rigen mi quehacer, asevera Francisco Hinojosa

Periódico La Jornada
Sábado 2 de abril de 2011, p. 3

Foto: Luis Humberto González
Narrar historias ásperas, realistas, en un lenguaje adecuado, es una tendencia actual en la literatura para niños, coinciden en señalar varios autores mexicanos, a propósito del Día Internacional de la Literatura Infantil y Juvenil de este 2 de abril.

Al respecto, subrayan la importancia de presentar una visión amplia y profunda de la realidad desde el humor y la imaginación, al abordar temas como la homosexualidad, la violencia, el secuestro y la anorexia, entre otros.

En charla con La Jornada, algunos escritores comparten cómo ha sido el desarrollo de la escritura orientada a niños y jóvenes en México.

Mónica Brozon considera que existe una apertura en el espectro temático de la literatura infantil y juvenil porque se puede abordar cualquier situación, incluso si tiene cierto grado de dureza.

Es importante que los niños se acerquen a través de la literatura a diversas realidades del mundo. En el desarrollo del trabajo literario se ha perdido el aspecto moralizante, explica la autora.

Más allá de la hipocresía

El escritor Francisco Hinojosa asegura que ha cambiado la concepción respecto de los pequeños lectores. La nueva literatura explora temas duros sobre la realidad de los niños y adolescentes.

A manera de ejemplo, dice que se puede hablar de diversidad sexual, del secuestro, de la violencia, temas que antes eran propios de este tipo de literatura.

“Dejamos de ser esos hipócritas que protegíamos a los niños de todo, cuando en la televisión, en los medios, en la calle se ven situaciones muy distintas. Por qué pintarles de rosa su mundo, cuando se pueden tratar esos temas de manera adecuada.

“Hemos visto que lo importante no son los temas de las historias, sino la manera de abordarlos. Actualmente se puede jugar con diversas problemáticas como es el caso de La peor señora del mundo, en el que una mujer lastima a varias personas.”

En opinión de la escritora María García Esperón, existe pluralidad en las tendencias de la escritura infantil, porque los autores se arriesgan más en las temáticas de sus historias.

Considera que proliferan libros con temas de interés para los pequeños lectores, porque se han convertido en los protagonistas de los relatos. Encontramos niños y jóvenes valientes, realistas, conscientes del mundo en que les toca vivir. Las temáticas en la actual literatura infantil son muy diversas.

García Esperón manifiesta que los autores no sólo escriben para los pequeños lectores, sino también para los niños que viven dentro de los creadores de historias.

Para Toño Malpica, las nuevas temáticas de la literatura infantil y juvenil obedecen a la necesidad de hacer de la lectura un instrumento de reflexión.

Agrega que la escritura vinculada con el mundo real de los niños y los adolescentes comenzó al vencer la barrera de aleccionar y escribir historias con moralejas.

“En esta nueva tendencia de la escritura dedicada a los niños y jóvenes, ya no es necesario retomar a las hadas, los duendes, sino hablar de lo que pasa en una escuela, una ciudad.

Ahora a los niños les hablamos de divorcio, de drogas y de miedos, porque nos dimos cuenta de que nuestros textos son asimilados por los pequeños lectores.

De acuerdo con Malpica, en la literatura infantil existían temas tabú que hoy en día se exploran con bastante apertura porque a los jóvenes les preocupa lo que sucede en su entorno.

A su vez, su hermano Javier Malpica sostiene que el despunte de la literatura infantil ocurrió hace 10 años, porque México estaba rezagado en relatar en un libro la realidad de los niños y jóvenes.

“Se ha visto que los autores plantean temas diferentes. En mi caso escribí el libro Para Nina, que tiene como eje la transexualidad; en algún momento publiqué también sobre la homosexualidad. Mi hermano Toño abordó el tema del secuestro en un libro.

Los escritores elegimos temas importantes que están presentes en la vida de los niños y jóvenes, que no se han explorado demasiado en la literatura infantil, pero en el resto del mundo, como Inglaterra, Estados Unidos y Alaska, sí existe una propuesta literaria más atrevida.

Atrevimiento de editoriales

La escritora Monique Zepeda afirma que los autores están animados a contar historias diferentes, porque “cumplen un deseo artístico y las editoriales se atreven a publicar cada vez más temas que no son rosas y dulces para los lectores, sino que reflejan la vida real.

“Los jóvenes y los niños –explica Zepeda– ahora pueden leer libros que muestran lo que a ellos les sucede. Son lectores que observan su entorno y no necesitan de filtros para ver la realidad porque son inteligentes.”

Asegura que en el caso de la poesía infantil también existe un desarrollo hacia el aspecto lúdico, de jugar con la palabra y los sentidos.

Respecto del crecimiento del trabajo literario dedicado a los niños y jóvenes, Francisco Hinojosa expresa que las editoriales muestran gran interés por la literatura infantil, como el Fondo de Cultura Económica (FCE); incluso existen sellos extranjeros que han publicado obras de autores mexicanos, lo que incentiva la producción junto con las ferias de libro en el país y en algunas escuelas.


Despertar a la lectura, en la inauguración de la feria editorial dedicada a niños y jóvenes en el Centro Nacional de las ArtesFoto José Carlo González
Mónica Brozon indica que todavía existe cierta reticencia en las elites culturales para admitir a la vertiente infantil como una parte de la literatura universal y no como un subgénero, a pesar de que las grandes obras literarias fueron concebidas para el público juvenil.

Subyara que en cuestión de apoyos para los autores, en el Sistema Nacional de Creadores se considera a la literatura, pero no existe una beca exclusivamente para las obras orientadas a niños y jóvenes.

La nueva literatura infantil, prosigue Brozon, permite un acercamiento a la lectura por gusto y placer, al abordar temas de interés para los pequeños lectores, quienes cuando sean adultos tendrán un pensamiento crítico.

De acuerdo con la escritora, alrededor de 15 años le llevó a la literatura infantil abrir espacios en el sector editorial. Considera que Ediciones SM impulsó este desarrollo, debido a la convocatoria de sus premios y la publicación de las obras.

Toño Malpica, autor del libro Los mil años de Pepe Corcueña, coincide con Brozon en señalar que la oferta para los lectores ha crecido porque cada vez es más claro que leer implica comprender la realidad y no sólo descifrar textos.

Javier Malpica, a su vez, indica que la literatura infantil y juvenil tiene un mercado generoso con abundante venta de libros, porque las editoriales no sólo se enfocan en librerías y ferias, también trabajan de manera directa en las escuelas y este sector es más activo, por eso muchos escritores incursionn en las historias para niños.

Por enganchar al lector

De acuerdo con datos proporcionados por la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM) en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara de 2010, de los 142 mil 715 títulos comercializados en 2009, 56 por ciento son ediciones importadas, y en lo que se refiere a temática, los más vendidos fueron los de educación básica (35.8 millones de ejemplares); secundaria para planteles de gobierno (27.3 millones de ejemplares); lenguas (10.9 millones de ejemplares); tecnología y ciencias aplicadas (6.3 millones de ejemplares), literatura (8.1 millones de ejemplares).

En literatura infantil y juvenil para el mercado se vendieron 11.8 millones de ejemplares, en ese rubro, pero los destinados a bibliotecas de aula, la cifra es de 5.8 millones de ejemplares.

Mónica Brozon expresa que su escritura está inspirada en temas cercanos a los niños y siempre se involucra en el mundo de ellos para conocer qué les interesa y preocupa.

Hay que conocer su mundo para acercarte genuinamente a los niños. Prefiero los temas realistas en las historias. Tengo pocos libros escritos sobre cuestiones fantásticas o de magos, pues es mejor echar mano del sentido del humor para exponer temas muy tangibles y que cualquier chavo se pueda identificar con la lectura porque son situaciones de la vida real y no fantasía, sostiene la escritora.

Toño Malpica explica, a su vez, que su literatura es lúdica porque le interesa entretener al lector mediante historias interesantes sobre temas que valen la pena, para que el niño adquiera el hábito de la lectura y no aviente el libro a la tercera página. Me gusta envolver en la historia al pequeño lector.

Asevera que en la literatura infantil seguirán las historias de hadas, pero prevalecerá la aproximación al pequeño lector desde un punto de vista lúdico y que la imaginación es vital en una historia bien contada.

Javier Malpica, por su parte, señala que en sus obras le gusta explorar el sentido del humor imaginativo para entretener a los lectores. Busco narradores o temas que ayuden a la comprensión de diversas situaciones, y si los jóvenes se acercan a la literatura, ese es un valor agregado de estar en el mundo literario.

Mónica Brozon manifiesta que la escritura sirve para promover la lectura y el trabajo de los autores consiste en enganchar al lector desde la letra y la historia.

Mientras los editores confíen en nuestras ideas y formas de escribir, y los promotores de lectura se enganchen con nuestras historias y las ofrezcan a niños y jóvenes, se crearán lectores.

Javier Malpica, cuya obra Para Nina: diario sobre la identidad sexual, fue incluida en la lista de los White Ravens de la Biblioteca Internacional de la Juventud de Munich, deplora que la literatura infantil junto con la de género de terror o novela negra todavía sones consideradas entre los intelectuales como literatura menor.

Ayudaría a la literatura infantil y juvenil que se otorguen becas por parte de las instituciones culturales. Nunca se ha apoyado directamente a un escritor de literatura infantil para que escriba. No existe una categoría de jóvenes creadores para mostrar obras orientadas a niños y jóvenes.

Malpica señala también que la literatura para los pequeños lectores tiene buen mercado, porque no existe rivalidad entre escritores y editores. Podemos publicar en diferentes editoriales porque no se nos impide desarrollarnos.

Finalmente, el autor de La peor señora del mundo, Francisco Hinojosa, asevera que el principal motor de su literatura es el humor y el respeto a los niños, a quienes considera lectores inteligentes, porque si un libro no los atrapa lo dejan de leer.