26 oct. 2008

La nebris de Diónisos y la Nebrissa andaluza


En griego antiguo, nebrizo significa llevar una piel de cervato en las fiestas dedicadas a Diónisos.



Nebrós es cervato, nebris es su piel. La prenda habría sido usada por cazadores y pastores como parte natural de su atuendo de trabajo.


Posteriormente, sería atribuida a Diónisos y adoptada por sus seguidores en ceremonias, procesiones y celebraciones orgiásticas.

Se portaba la prenda al modo de la égida (piel de cabra): atando sus dos patas delanteras sobre el hombro derecho para que la piel cubra el lado izquierdo del portador.




Lebrija, en la provincia española de Sevilla, tuvo por nombre antiguo Nebrissa, cuna de Elio Antonio el humanista, quien relata el origen mítico de su patria atribuyéndolo a Diónisos -el padre Baco-, que la llamó Nebrissa por las embrides, que eran pellejas de gama.

El dios del vino habría puesto los cimientos de las murallas y dado a la ciudad el nombre sagrado de Nebrissa, poniéndola bajo el auspicio de la piel del ciervo.