22 jul. 2008

El tesoro de Príamo, ¿de quién es?

... por el rostro de Helena y la perseverancia de Ulises.
(Borges)


El tesoro de Príamo
Heinrich Schliemann
Sophia Engastromenos

He who hideth can find, dijo un académico a propósito de los descubrimientos de Heinrich Schliemann en Troya, acusándolo con toda ironía de confeccionar hallazgos para probar sus apasionadas hipótesis. La mayor de todas: la localización de la Troya homérica en la colina de Hissarlik.

El 30 de mayo de 1873 brilla el oro en las excavaciones en la colina de Hissarlik. Sophia Engastromenos, la esposa griega del brillante alemán, le ayuda a transportar el tesoro en secreto, envolviéndolo en su chal. Con igual sigilo saca Schliemann el oro de Turquía para enviarlo a Grecia. Después lo destina al Museo de Berlín y durante la Segunda Guerra Mundial, la irrupción aliada hace desaparecer el tesoro. En 1993 es encontrado en unas bodegas en el Museo Pushkin de Moscú. Alemania reclama el tesoro a Rusia. Rusia lo retiene.
En 2006 el Museo Pushkin exhibe los tesoros que afirma pertenecen a la humanidad. Pero Grecia y Turquía ¡también! piden que les sean devueltos...

El tesoro de Príamo no era del viejo rey porque fue datado mil años antes de que Aquiles montara en cólera y Helena añorara Esparta desde la torre troyana. No era de la Grecia somnolienta del siglo XIX, ni de la atribulada Turquía, ni de la escéptica y académica Alemania... El tesoro de Príamo era de Schliemann porque él lo soñó con fuerza y se lo arrancó a la tierra y a la piedra pagándolo varias veces a las autoridades turcas...

De cualquier manera el oro verdadero, el tesoro inmortal relumbra en hexámetros y puede ser descubierto en cualquier lengua por aquellos que saben soñar, saben encontrar bajo toneladas de piedra y montañas de indiferencia el rostro de Helena, la perseverancia de Ulises -el rostro de Sophia y la perseverancia de Schliemann- y las palabras aladas... Menin aeide, thea Peleiadeo Achileos...