23 oct. 2014

Mi homenaje a Valerio Massimo Manfredi en la FIL Zócalo 2014


Valerio Massimo Manfredi ha sido para mí el prototipo de la aventura humana como puede realizarse en el siglo XXI. Arqueólogo, profesor, conferenciante, presentador de televisión, guionista cinematográfico, escritor resucitador de presencias, amante denodado de la antigüedad clásica... 

Valerio en sus libros y con toda su persona nos ha resucitado anhelantes y vivos a Alejandro de Macedonia y a Julio César, al rey Diomedes y a las reinas aqueas, a la escalofriante Quimera etrusca y al niño que sería Pendragon, el padre del rey Arturo con sus raíces romanas en su tierno corazón.

Ahora, el escritor italiano ha vivido letra a letra la historia de Odiseo. Sí, Ulises, el padre de Telémaco, el esposo de Penélope, el inventor de esa máquina de guerra que fue el caballo, el perseguido por Poseidón y el amado de Circe, de Calipso, de Nausicaa...

Manfredi: Odiseo. El Juramento.

Valerio estuvo entre nosotros, en la Feria Internacional del Libro del Zócalo, a unos metros de los cimientos del Templo Mayor de los aztecas. A unos metros de la Catedral Metropolitana. Frente al Palacio Nacional. Se sentó en aquella silla y ante nosotros fue Homero y Ulises. Se convirtió en Autólico, lobo por sí mismo. Nos reveló detalles secretos, palabras misteriosas, amores que solo a él le ha confesado Helena, nos llevó a la Arcadia a la iniciación del lobo, al palacio del rey de Ítaca, infestado de los pretendientes de Penélope. Prodigioso narrador oral, enciende fuegos de palabras. Anima la Historia, encuentra la pasión y la sonrisa, la emoción...

Lo presentó el destacado novelista español Alfonso Mateo Sagasta, quien recrea ahora la España del siglo de oro, también tan nuestra. Diálogo de titanes de la Historia en el Foro José Revueltas, por el que se paseaba Paco Ignacio Taibo con su camiseta roja: "Menos Paz y más Revueltas". Había estado antes Pedro Ángel Palou, lúcido, magistral y necesario con su novela sobre Pancho Villa, No me dejen morir así...

Paco Ignacio Taibo, Alfonso Mateo Sagasta y Valerio Massimo Manfredi

Alfonso Mateo Sagasta presentó en México a Valerio Massimo Manfredi

En esa efervescencia, al término de la presentación, en el espacio de preguntas, pedí el micrófono aclarando que no haría una pregunta, sino un homenaje, y así, pude  mirar a Valerio Massimo Manfredi  a los ojos para tributarle la admiración y el agradecimiento y manifestarle la insólita fortuna que era para mí conocerlo. Que eso había soñado, hace muchos años, cuando pude adentrarme en la antigüedad grecorromana gracias a su obra, y que si lo encontrara algún día, le diría, como en ese momento le dije, las palabras de Dante a Virgilio: Tu duca, tu signore, tu maestro.

Alfonso Mateo Sagasta, con mucha gracia, dijo al público:

-¿Alguna otra pregunta, que no sea una declaración de amor?

Pues eso fue.

María García Esperón


Odiseo. Conferencia  completa de Valerio Massimo Manfredi en FIL Zócalo 2014. Para leer en libertad