25 sept. 2010

Un encuentro de dos culturas: Tecuixpo (Noticias 22)

La educación mexica labraba el alma humana: MGE
Un encuentro de dos culturas: Tecuixpo
• María García Esperon publica una novela para adolescentes sobre un "Copo de Algodón"


Por Abraham Díaz

Fuente: Canal 22 Noticias

DISTRITO FEDERAL, México, 24/09, (N22).- "No es una reivindicación porque algo tan hermoso como el náhuatl no necesita reivindicarse, pero si busca imponer en la escena educativa esta lengua como una de las creaciones lingüísticas más importantes que ha hecho la humanidad y que es nuestra como mexicanos, y que vale la pena conocerse como vale la pena conocerse la historia de Copo de algodón, cuyo nombre en nahuatl es Tecuixpo-Ixtlaxóchitl", destacó la escritora María García Esperón.

Bajo el título Copo de Algodón (Ediciones El Naranjo, 2010), García Esperón narra la vida de Copo de Algodón-Flor Blanca: Tecuixpo-Ixtlaxóchitl, la hija favorita del emperador Moctezuma, sus vivencias y su visión sobre la conquista.

"Abordé este tema porque era como una especie de tradición familiar, pues mi mamá me hablaba de copo de algodón, y siendo niña me llamaba la atención y pensaba, cómo habrá sido la vida de una niña azteca, siempre me han gustado mucho la cuestión de nuestras tradición prehispánica", expone la autora del libro juvenil que cuenta con la ilustraciones de Marcos Almada Rivero.

El libro narra la historia de una niña que pierde su mundo a una edad muy temprana, para vivir en uno totalmente diferente, a su país y a su continente llegó el cambio en la figura de la conquista y la cosmovisión española, que se impuso a la cultura mexica.

Valentina Ortiz: música de tierra y aire para Tecuixpo. Foto:MGE

Esta novela que está dirigida al publico juvenil, para García Esperón no es fácil de digerir, ya que su lenguaje no es sencillo, "es un lenguaje literario que involucra los aspectos metafóricos de la lengua náhuatl, de la que soy estudiosa y que es fascinante".

La novela, que tendrá dos presentaciones el día de hoy a las 17:00 horas y el domingo a las 11:00, ambas en el Auditorio Eduardo Matos Moctezuma del Museo del Templo Mayor (Seminario 8, Centro Histórico), nace de una inquietud familiar de quien desciende de la familia de la protagonista.

"Soy una descendiente pero colateral, por parte de uno de los esposos españoles de Tecuixpo que eran Juan Gallego de Andrade, soy sobrina-nieta del compositor Manuel Esperón, él es mi tío abuelo, y así estamos relacionados con el tronco familiar, entonces, fue como una tarea que me impuse por parte de mi familia: ir en busca de los ancestros y esos ancestros son los de todos los mexicanos de algún modo tenemos", explicó la también periodista.

Para la ganadora del Premio Hispanoamericano de Poesía para Niños (2005), la novela fue una plataforma para mostrar lo bello de la poesía escrita por diversos personajes, desde Nezahualcoyotl a los cantores de Texcoco y demás, el texto utiliza la manera de expresarse del náhuatl, que es como repitiendo las cosas, a lo que le llaman difrasismo, se dice dos veces, además, con la utilización de un lenguaje cariñoso que termina en tzin, como malintzin, se busca cuidar la realidad a través del lenguaje.

Construida en 20 capítulos; que son los signos de los días del calendario azteca, la novela se nutre de una investigación apegada a los hechos históricos, en la búsqueda de presentar la conquista no como un enfrentamiento entre los malos y los buenos, lo que sí sería un mito, "es un proceso histórico, que no puedes justificar que vengan y te esclavicen, pero hay muchos matices dentro de esto".

Para la escritora, en esta época de crisis volver a las raíces es lo que nos unirá y podrá salvarnos de tanta violencia, "yo pongo mi aporte a la literatura infantil y juvenil, lo que hago es volver a la raíz y traer lo mejor de nuestros orígenes, porque tenemos unos orígenes sensacionales, contamos con la influencia de dos culturas, entonces cuando tú ves esta pérdida de sentido de la vida, cuando hay tantos jóvenes que pierden el norte, jóvenes y no tan jóvenes, indagas cómo veían la vida los aztecas, quiénes la veían como una lucha, la vida no era algo que se disfrutara, tendidos bajo el sol, sino el que se conquistaba día a día, al conquistarla tienes unas satisfacciones intensas".

García Esperón estudió cómo era la educación entre los mexicas, la cual dijo, labraba el alma humana y a la persona, destacando los consejos que le daban los padres a los hijos, los padres a las hijas, en el caso de Copo de algodón, Tecuixpo, la protagonista, contó con una educación privilegiada, por algo fue la consentida de Moctezuma, quien según la autora, platicaba con ella, le contaba cosas de la guerra invasora de los españoles, incluso, se la encargo a Hernán Cortés cuando vio todo perdido, le dijo "ella es como la luz de mis ojos".

Sobre las ilustraciones, María García Esperón comentó que, pese a que la editorial eligió al ilustrador sin ella conocerlo, su trabajo fue preciso, acorde a lo que ella quería decir.

"No existe un solo retrato de Copo de Algodón, de Tecuixpo, él lo tuvo que generar, quería que reflejara la melancolía, la tristeza, a pesar de ser una niña tan chiquita fue testigo de la pérdida de su mundo, entonces él hizo una lectura, hizo unas ilustraciones donde presentan a Copo de Algodón desde una perspectiva de abajo hacia arriba, como si fuera una niña pequeña la que está viendo las cosas, e hizo un detalle preciso, por ejemplo, en la parte en donde cuenta cómo Hernán Cortes destruye a los dioses, como lo cuenta Bernal Díaz del Castillo", dijo.

Para María García Esperón, un logro de esta novela es que refleja lo amable de esta cultura, en aspectos de lo avanzada que fue, comprendían la estructura del cosmos, en pos de lo que todas las civilizaciones quieren: llegar a la libertad espiritual.

La autora mantiene la página copodealgodon.blogspot.com para recibir comentarios acerca de su novela.

Copo de Algodón, de María García Esperón, que cuenta con ilustraciones de Marcos Almada Rivero, se presentará hoy viernes a las 17:00 horas en el Auditorio Eduardo Matos Moctezuma del Museo del Templo Mayor (Seminario 8, Centro Histórico), y el domingo 26 de septiembre a las 11:00 horas en el mismo recinto.

10/MAG