13 sept. 2010

Abrir un poema, de Fausto Vonbonek


La Poesía no se crea, ella misma se abraza al vacío del Poeta como un pulpo enorme que asfixia su muerte (paradoja exquisita).
En ese sentido, la Poesía pertenece a sí misma y traspasa el umbral entre vivos y muertos.
Ella está en el respiro, en el mar, en el sol que camina en las calles.
Ella vive en la risa y conoce el hostal donde moran las penas.
Ella es nostalgia y es luz, ella es sombra y orgasmo, es flor y gaviota.
La melancolía lo sabe y no escapa a las garras del verso que súbitamente es capaz de elevarla al deleite.
Abrir un poema es abrir un capullo colmado de barcos.
¿A quién pertenecen los puertos, las novias, los besos que viajan?




(C) Fausto Vonbonek
Voz:
María García Esperón
Música: L. Einaudi
MMX