14 sept. 2008

El huerto de Ana Pelegrín


En el blog del queridísimo amigo Pedro Villar, Cuaderno de Apuntes, supe de la desaparición física de Ana Pelegrín, que ha sacudido el árbol de la lengua española y que suscitará, como dijo el poeta Antonio Machado, un duelo de labores y esperanzas.

Ana Pelegrín nació en San Salvador de Jujuy, Argentina, en 1938. Desde la década de 1960 vivió en Madrid como una gran maestra de la palabra, investigadora de la lírica tradicional española, defensora de la escuela pública y convencida de la importancia de la poesía en la educación. Sus antologías de poesía para niños son el espejo de su existencia apasionada.

Entre sus libros: La aventura de oír, Cada cual atienda a su juego, Libro de estampas, La flor de la maravilla, Tradición y literatura hispánica, Repertorio de antiguos juegos infantiles y Poesía española para niños. Su hermosa antología de los poetas del 27, Huerto del Limonar, fue publicada por Edelvives el año pasado para celebrar 80 años de la luminosa generación.

Ana Pelegrín buscó en la memoria del exilio español a través de la producción de los autores republicanos en México, Cuba y Argentina. Entre nosotros, en el año 2004, formó parte del jurado que otorgó al poeta quintanarroense Javier España el Primer Premio Hispanoamericano de Poesía para Niños por La suerte cambia la vida.

De vida es de lo que se trata la muerte de Ana Pelegrín. De eternidad y de belleza realizada.

Descanse en paz, Ana, en ese cielo plantado de su mano, cielo aquí mismo, dolido y laborioso, esperanzado huerto del limonar...