3 ene. 2008

El Lindero de María Eugenia Mendoza Arrubarrena


A María Eugenia Mendoza Arrubarrena la conocí personalmente gracias a Lorenza Estandía en un inolvidable encuentro entre libros.
Leí su hermosa novela El Lindero en las primeras horas de 2008 y de inmediato me sentí atrapada por la casa llena de historia que habitan unos nuevos inquilinos indefensos ante tantos recuerdos.
De alguna manera la casa es capaz de recordar -y por lo tanto, de vivir- y tiene además una huerta (¿hay que cultivar nuestro jardín?). De la huerta, María Eugenia catapulta al lector hacia las estrellas en un inigualable tributo a Carl Sagan y su Cosmos...
¿Cómo lo hace? Con una sencillez de asombro, en el desenfadado lenguaje de unos sensibles adolescentes que no se cansan de descubrir al tiempo que aprenden de plantas y de guisos, de siembras y cosmología gracias a una entrañable y sabia pareja de indígenas.
Novela-observatorio, participa del antiguo concepto de temenos: el lugar para con-templar -sí, desde el templo; para con-siderar -sí, lo sideral, las estrellas- desde el espacio sagrado de la casa, de tu propia casa.
Una vez que entras en El Lindero -el libro-casa- te sientes tomado de la mano de la curiosidad y no quieres descansar hasta agotar las habitaciones, las páginas, sorber secretos y cuando terminas, te pasa lo que dijo Borges en su poema A Francia:

Ya estabas aquí antes de entrar
y cuando salgas no sabrás que te quedas.


El Lindero está publicada por Ediciones SM en la colección Gran Angular.

Otra obra de María Eugenia Mendoza Arrubarrena:
Peligro en la Aldea de las Letras


Biografía de María Eugenia Mendoza Arrubarrena

María Eugenia Mendoza Arrubarrena

Sus padres: Antonio Mendoza Frías y Guadalupe Arrubarrena Ávila, le brindaron un hogar de amor, unión familiar y mucha diversión, la diversión que se puede disfrutar cuando se tienen siete hermanos, cinco hermanas y dos hermanos. Desafortunadamente la muerte temprana de su padre, cuando María Eugenia tenía ocho años de edad, rompió muchos de los proyectos y dejó un enorme vacío en la vida de toda la familia. La fortaleza de su madre fue la que permitió enfrentar las adversidades.

La maravillosa influencia de don Carlos Sánchez Cárdenas, quien fue su jefe en la Secretaría de Salubridad durante cuatro años despertó su vocación de comunicadora, por lo que después de haber abandonado los estudios durante varios años, durante los que tuvo que trabajar como mesera, cajera, recepcionista y secretaria, decidió estudiar la preparatoria abierta en el Colegio de Bachilleres, posteriormente ingresar a la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, en donde estudió la carrera de Redactora y reportera gráfica y, ya inmersa en el mundo de la comunicación, presentó y aprobó el examen de admisión a la Universidad Nacional Autónoma de México, en donde estudió la licenciatura en Ciencias de la Comunicación, en la Facultad de Ciencias Política y Sociales.

Durante más de dieciocho años se dedicó a la radio, como guionista, creadora, productora, locutora y conductora de programas en vivo para niños, jóvenes y el público interesado en la divulgación de la ciencia y la cultura alimentaria, en radiodifusoras como Radio Educación, Radio Infantil, Radio Red, Radio Mil y Radio UNAM, todas en la Ciudad de México; fue responsable del área de radio de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la UNAM. Su participación en la radio le permitió tender puentes de comunicación entre expertos de las más diversas disciplinas y el auditorio de las diferentes emisoras en donde fue responsable de conducir espacios como “La horilla de la Palomilla”, “Cuéntame cómo dice lo que suena así” (ambos en Radio Infantil); “Oscilaciones” y “Contacto en la Red”, en Radio RED; “En la ciencia” y “A la luz de la Ciencia” (de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia, de la UNAM), “¡Buen provecho!”, (del Programa Universitario de Alimentos, de la UNAM), programas transmitidos por Radio UNAM y Radio Mil.

Ha escrito artículos periodísticos para diarios como El Reforma y revistas especializadas en educación; ha impartido talleres de redacción, guionismo y periodismo para niños y adultos.

Ha participado en la edición de libros de texto de secundaria y de educación para adultos, estos últimos, como Coordinadora Editorial del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos.

Ha publicado dos obras de narrativa de literatura infantil y juvenil. La primera, producto del Concurso de Literatura Infantil y Juvenil de Ediciones SM-Conaculta, 2003, fue El Lindero, número 16 de la colección Gran Angular. Actualmente circula la tercera reimpresión.

La segunda es Peligro en la Aldea de las Letras, publicada como edición de autora en junio de 2008.

Es coautora de los libros de texto para segundo y tercero de secundaria para la asignatura de Formación Cívica y Ética, publicados por Macmillan.

Está casada desde hace 28 años con Tarsicio Argüero, adorable ingeniero químico muy trabajador. Es mamá de dos chicas: Larisa e Hipatia y de un chico, Percival, los tres estudiantes universitarios, emprendedores, soñadores, buenos lectores y fanáticos del cine y la música, además de asiduos asistentes a conciertos y fiestas.

La familia, la memoria, la comunicación, la ciencia, la magia, la fantasía y el amor al idioma y a la comida, como expresiones culturales, están presentes en su vida y su trabajo.