29 oct. 2007

Melancolía


Un dí si venne a me Malinconia
e disse: "Io voglio un poco stare teco";
e parve a me ch'ella menasse seco
Dolore e Ira per sua compagnia...
(Dante. Sonetto XXV. Rime)


Como dijo Hugo, es la dicha de estar triste.
La condición necesaria para aprehender lo que hay de inmortal en lo imposible. Una forma de conocer la realidad, tal vez desde sus adentros doloridos. Y esa extraña verdad del príncipe de Salina: el verdadero amor es el que renuncia. Renuncia porque ama su inmortalidad y sabe que la realización de lo presente cancela el futuro, inacabable de días y de sueños.