29 ago. 2007

Miro mirar


Miro mirar a los niños una película o la televisión.
Miro mirar a un niño de 12 años cuando lee El último lobo de Mino Milani.
Miro mirar a una niña de 11 cuando le narro el argumento del Tenorio de Zorrilla.
Las miradas son distintas. El que mira lo hecho -la película, la serie, el videojuego- anima sus facciones en un divertimento relajado. El que mira palabras escuchadas es el primer habitante de mundos de ardiente frescura, de inagotable originalidad.
Hoy, por e-casualidad, me encontré esta increíble obra de arte de un joven lector colombiano. Oyó palabras. Apresó un pensamiento y un deseo. Hizo inmortal a alguien que se encontró en las páginas de Querida Alejandría:

Drowned Despair, by Kal-Tei