30 jun 2008 | By: María García Esperón

El Disco de Festos: julio 1908 - julio 2008 Cien años de su hallazgo



"-Un objeto hallado el 3 de julio de 1908 por un equipo de arqueólogos italianos que encontraron nella sera, como dijeron ellos, en el ala nordeste del palacio de Festos, sembrado intacto en la tierra negra, entre restos calcinados de bovinos, ceniza, polvo y pedazos de cerámica, minoicos y helenísticos, un disco de arcilla de quince centímetros de diámetro, con ambas caras grabadas con signos dispuestos en espiral. Ceniza, bovinos, disco, cerámica y hasta una tableta con signos trazados en la llamada escritura lineal A, fueron puestos en una canasta y -como si se tratara de un recién nacido largamente esperado- fueron presentados al padre -pardon!- al jefe de la excavación, el arqueólogo Luigi Pernier".
(El disco del tiempo. Ediciones SM. p. 19)



Sir Arthur Evans, descubridor de la civilización minoica

Luigi Pernier, descubridor del Disco de Festos

Disco de Festos. Fotografía de Philippe Plagnol

Palacio de Festos. Fotografía de Philippe Plagnol

Philippe en el lugar en que hace cien años se encontró el Disco.
Ala nordeste del palacio de Festos. Fosa 8.

El arqueólogo italiano Luigi Pernier encontró el 3 de julio de 1908, en el transcurso de unas excavaciones llevadas a cabo en el palacio de Festos, un disco de arcilla de unos 15 cm de diámetro, impreso en sus dos caras por una serie de signos que parecen componer un mensaje jeroglífico.

Ese mensaje no ha dejado de inquietar a los estudiosos.
El Disco de Festos ha sido visto como un calendario, un juego de la oca, una oración a la Gran Diosa, un inventario de bienes...

El enigma persiste, pues los más rigurosos investigadores señalan con propiedad que no podrá descifrarse mientras no aparezcan artefactos o inscripciones parecidas.

Desde hace 100 años, el Disco de Festos, el unicum, arde en su misterio en espera del nuevo Champollion que, contra todo pronóstico, lo descifre.

Para seguir la apasionante historia de los intentos de descifrar el disco de Festos:

El disco de Festos: un enigma de la historia

Entrevista a Philippe (Plagnol) sobre el Disco de Festos para la revista Horoscope, abril 2006 Parte I, Parte II y Parte III

Nebra, de Arturo Ortega Blake



Con una intriga que haría palidecer al más avezado cineasta de Hollywood, aunado a un conocimiento profundo de la misteriosa edad de bronce europea y de la naturaleza humana intemporal, eterna, Arturo Ortega Blake entrega en Nebra, historia de los lectores de astros en la edad de bronce una obra tan misteriosa como su nombre, tan enigmática y perturbadora como ese disco de bronce con incrustaciones de oro descubierto en Alemania, llamado por los arqueólogos "disco de bronce con representación del cielo estrellado" y por el público "Disco de Nebra" -por el lugar de su hallazgo- y "Disco del cielo".



La arquitectura de la novela es literalmente una máquina del tiempo que sustrae al lector del vertiginoso presente y le impone el ritmo lento, signado por los astros, de la edad de bronce. La línea contemporánea y la increíblemente pretérita se funden a través del laborioso soñar de un adolescente neoyorkino que se llama Arthur, como el autor sí, pero también como la constelación en la que se encuentra la estrella Polar, guía de esos sedientos de astros que atraviesan el mar y sus propios terrores para arribar a la isla de los megalitos -¿Stonehenge?- a intercambiar saberes y enfrentar el conocimiento más sublime y la barbarie más atroz.

Si en la línea narrativa contemporánea el Disco de Nebra suscita asesinatos y persecuciones por poseerlo -en un thriller que pone al lector a sudar frío- en su tiempo original es un símbolo del conocimiento y de la comunidad que existe entre los hombres, los astros y los sueños. Ortega Blake dice que su libro "nació de innumerables artículos sobre el Disco de Nebra y el Observatorio de Goseck..." Indudablemente que investigó mucho, pero también soñó mucho, como lo hacen los niños y los profetas, trovando -encontrando- las verdades inmutables del cosmos.

La edad de bronce de Ortega Blake no es un parque temático ni una concesión a la espiritualidad cómoda del New Age que tan bien vende. Es una peregrinación al centro profundo de la psiquis, un viaje al corazón de los terrores, a la noche preñada de lobos, a la sangre y a las plantas de misterioso nombre... Es el nacimiento del lector a una casi insoportable belleza: la de una nueva y milenaria forma de amor.

(María García Esperón)


Arturo Ortega Blake.
Nebra. Historia de los lectores de astros en la edad de bronce.
México. Grijalbo. 2008



Arturo Ortega Blake nació en Ciudad Delicias, Chihuahua, en 1948. Estudió en la Facultad de Economía de la UNAM. Ha obtenido diversos premios literarios internacionales en los géneros de novela corta y cuento. Es autor de El gran libro de las frases célebres, Antología de frases latinas, las novelas Frontera de papel, tres hermanos en la guerra México-Estados Unidos, Ioannes Angelicus, la mujer que se convirtió en Papa -traducida a varios idiomas-, Leif, el hijo de Erik, los vikingos que descubrieron América a principios del siglo XI, entre otros libros. Su novela Nebra, historia de los lectores de astros en la edad de bronce fue finalista del Premio Azorín en 2006.
25 jun 2008 | By: María García Esperón

Web de Enriqueta y Tina Martinotti: Textos Micénicos. Nuevo método de traducción.



Uno de los textos más iluminadores que he leído en mi vida es "Nueva interpretación de las tablillas micénicas" de Enriqueta y Tina Martinotti.

La web donde dan noticia de los hallazgos a los que han llegado con su nuevo método de traducción se llama mycenien.info. Textes mycéniens. Nouvelle méthode de traduction. Transcribo fragmentos de la página de inicio en mi traducción al español:

"Durante los años 50, Michael Ventris descifró la escritura micénica llamada Lineal B. Era grande la esperanza de encontrar, en la escritura sobre estas tablillas de arcilla, importantes informaciones antropológicas sobre esta cultura, matriz de la civilización occidental, que habitó en la isla de Creta, así como de las ciudadelas micénicas del T.M.II hasta la destrucción del último nivel de la ciudadela de Micenas (1450-1110 a.C.)".

"Las traducciones de las tablillas por M. Ventris hicieron pensar que se trataba de listas de mercancías, pesos y medidas, listas militares o enumeraciones de obreros, nombres, raciones y distribuciones del Estado, etc. Pero el "silencio" de las tablillas sobre los temas cultuales, rituales o mitológicos, no está de acuerdo con las evidencias arqueológicas que revelan una rica actividad en el dominio de las creencias y los rituales. Esta laguna se encuentra en el origen de este estudio que cuestiona no el desciframiento, sino las traducciones de la Linear B".

(...)

"Las traducciones nos indican que no había un refinamiento del grafismo en el mundo micénico, pero que existía un excelente dominio de la polisemia, la delicadeza de la metáfora, la metonimia y el eufemismo y eso desde los primeros escritos".

Hasta aquí las citas.
Descubrir la lectura que de las tablillas micénicas han hecho Enriqueta y Tina Martinotti es correr una intensa aventura cultural, comparable a la de encontrar, inviolada y eterna, una milenaria tumba repleta de tesoros espirituales.
23 jun 2008 | By: María García Esperón

Página para Al Andalus


Fui grato al jazmín y leal al alfanje;
descubrí fuentes y surtidores en los jardines
de mis enemigos.
Perdí cien casas.
Conservo la llave de la que será la última.
Sentí el rumor del Universo
en una rosa
y en la rosa del iris
con que ciertos ojos me miraron
cierta tarde.
Inventé a Aristóteles.
Vi lo que nadie vio:
la doliente melodía
de la Alhambra, que está sola;
la nostalgia generosa
del limonero.
El amor del espejo,
ese arquetipo.
El amor de las cosas,
esos esplendores.


Imagen: Corán de Al Ándalus, siglo XII.
22 jun 2008 | By: María García Esperón

La Polis, la Filía, la Paideia



Hoy no tengo amistad.
(Miguel Hernández)


Werner Jaeger reflexionaba en su monumental Paideia que por la carencia de amigos que palpiten en la misma sintonía de su espíritu, Platón manifiesta en la República que se ha alejado de la actividad política.

Sin amigos no puede emprender la empresa de renovar la polis.

Cuando la ciudad sufre, se ha caído, está arrodillada, se abisma, su reconstrucción, su renacimiento sólo pueden darse a partir de un grupo de hombres que se identifican en ideales afines, esa es la amistad, la filía.

La filía que levantó la Acrópolis bajo el cielo de Atenas, la que desenterró el incomensurable espíritu de la Antigüedad del suelo de Florencia, la que hizo a Bolívar cruzar los Andes para liberar al Perú...

La original fuente de amistad entre los hombres -siempre según Platón- es el primer amado: el próton fílon, el Bien.

Una comunidad política de hombres unidos por el robo -bajo cualquier cielo, sobre cualquier suelo- repugna, aunque sea un hecho.

La decantación hacia el primer amado se acuna en los brazos de la Paideia.

Y si la Paideia, o lo que hay en su lugar, pone como valor supremo el financiero, Platón puede seguir escribiendo en la República que se ha alejado de la actividad política porque carece de amigos en la empresa de renovar la polis.
16 jun 2008 | By: María García Esperón

La Letra, la Reina, la Diosa...


Rhea, la madre de Zeus, lo escondió del talante voraz del padre Cronos en una cueva en la isla de Creta. La madre cretense por antonomasia, Rhea, lleva un nombre que se emparenta con el nombre del Rhyton -el recipiente ritual de las libaciones- y el fluir -rhei-, de donde viene nuestra palabra río y el nombre del Rhin...

Enriqueta y Tina Martinotti en su luminoso ensayo Nouvelle Intérpretation des Tablettes Myceniennes señalan que en la escritura lineal B el signo correspondiente a la sílaba RE es la PSI del alfabeto griego actual.

Letra RE, escritura lineal B.

Letra griega PSI

Un tipo de figurillas de cerámica características de la cultura micena son las que han sido denominadas "figurillas PSI", porque los los brazos en alto enmarcan la cabeza al igual que en la letra.

Figurilla Psi en terracota. Arte micénico.

Enriqueta y Tina Martinotti nos recuerdan que en la Grecia clásica la palabra rey había sido sustituida por basileus. La remota raíz del latín rex -¿indoeuropeo?- fue usada por los micenos cuando la REINA era RHEA, esto es, cuando cumplía el sagrado ritual de las libaciones con un RHYTON, la manera en que se ponía en contacto con el mundo de los muertos -dioses bajo tierra- y honraba a las deidades en lo alto. Esa piedad, ese amor más allá de la muerte, esa veneración y la continuidad entre los orbes a través de la persona sagrada de la reina-sacerdotisa o del rey-sacerdote, característica de las remotas culturas mediterráneas, sigue siendo parte viva de nuestra herencia cultural:

La Tati. Bailaora flamenca.
15 jun 2008 | By: María García Esperón

El Argos navega de nuevo... ¿y el vellocino de oro?





Kurtis Apostolis, presidente del Instituto de Investigación para la Construcción de Barcos de la Antigüedad, al frente de 50 remeros que han entrenado duro y se alimentan frugalmente, como los antiguos marineros griegos,de casta de héroes, ha reemprendido la aventura de los argonautas, esta vez zarpando desde Volcos -el viejo Yolcos del que partió Jasón- hasta Venecia. -La ruta al revés -dice Apostolis, justificando que no tocarán las costas de Georgia.

Navegar a la Cólquide desde Grecia no es posible para el nuevo Argos porque las aguas turcas son inseguras. Turquía no brindará protección a esos griegos que se aventuras en esas aguas contenciosas, en la imposible frontera acuática y móvil que viene enfrentando a griegos y turcos en los últimos años.

Albania, Croacia, Eslovenia, Italia. Navegará el Argos sin vellocino de oro y sin Medea. Pero pretendiendo simbolizar la civilización, la paz, la amistad y la cooperación entre los pueblos meditérráneos -dice Apostolis (quiero creer que en su fuero interno no dejó fuera a los pueblos índicos y americanos y que incluye los 7 mares.)

Pero, ¿qué era lo que el Jasón de los orígenes míticos -aunque en la promoción de la nueva navegación nos dicen que la antigua ocurrió hace 3500 años- fue a buscar? ¿Qué era el vellocino de oro?

Tengo para mí que esta piel -origen del emblema de la Orden del Toisón de Oro, borgoñona, tan de la corte española- es uno de los objetos cultuales más antiguos que existen: la Égida o piel de la cabra Amaltea.



El vellocino sería la piel de un carnero (versión más extendida del mito: el carnero que transportó a Frixo y a Hele sobre el Helesponto) como animal totémico -al igual que la cabra, el ciervo y el toro- con cuernos.
Los remotos sacerdotes o chamanes del Neolítico vestirían una piel de astado -como está representado en las cuevas- asumiendo su poder, su significado.



Se relacionaría con cultos ctónicos -de ahí el dragón que custodia al vellocino- y estaría asociada una potente presencia femenina, en el caso de la Égida, Palas, la Virgen Tritogenia y en el caso de Jasón y sus Argonautas, una Maga: la divina Medea.

Palas y la Égida, según la visión privilegiada de Klimt.

La tumba de Cleopatra: claves mediterráneas. Video

El Mausoleo Real de Mauritania podría encerrar importantes claves sobre el tipo de enterramiento que tuvieron Cleopatra y Antonio.

Este inquietante monumento en Argelia aglutina intenciones espirituales y culturales de los reinos númidas bereberes del norte de Africa, el helenismo, Roma y Egipto, constituyéndose en un mausoleo sincrético muy acorde al tipo de alianzas que eligió sostener Cleopatra Séptima para salvar Egipto e insertar a su milenario país en el orden mundial que presidía Roma.

Su hija Cleopatra Selene reinó con Juba II en un estado helenizado en el norte de África, cuya capital, Cesarea, fue nombrada así en honor de Julio César.

La Tumba de Cleopatra Selene: el i-Paper

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