5 jul. 2015

La gran fiesta de Confabulario Librería & Café


El Maestro David García regaló el estreno de una pieza musical a Confabulario, dirigido por Elvira Velázquez

¿Por dónde empezar? ¿Cómo describir una celebración de la palabra que si ansiaba comenzar no quería llegar a término?
Había mucho que celebrar: el primer aniversario de una librería que es toda corazón y los cinco años de un programa que viene conquistando todas las voluntades y que hace que nos volvamos a sentir patria: Lectura y Prevención.
Una vez más la familia Velázquez preparó de manera magnífica un marco para la palabra. Y el foro se colmó de personas deseosas de participar y celebrar con Confabulario a pesar de la lluvia.
La primera parte del programa estuvo dedicada a la poesía de España. La presentación de la poesía de Santiago Montobbio y Aurelio González Ovies fue recibida de manera generosa por los asistentes. La participación de Santiago desde Barcelona a través de Skype fue agradecida con un fuerte aplauso.
Los versos de Vengo del Norte, de Aurelio González Ovies, inundaron el recinto, matizados por el juego de luces de los ingenieros de Confabulario y por la emoción de las personas de todas las edades que se dejaron acariciar por esa brisa que llega del Norte.

Santiago Montobbio lee su poesía

Se sucedieron las participaciones de los invitados a esta fiesta. Los poetas y narradores orales Jorge Skinfield y Venancio Neriah leyeron sus textos y la poeta invitada Gloria Puga hizo gala de sinceridad y emoción al leer sus versos dedicados a San Juan del Río. El joven artista Paul Berssey leyó su poesía y nos cantó una canción sin nombre. Miguel Ángel Rivero, Director de Prevención del Delito y fundador del programa Lectura y Prevención, nos deleitó con su maravillosa manera de narrar. 
Fue el Maestro David García, que además de interpretar al piano piezas exquisitas de su repertorio,  a todos nos dejó sin habla al culminar este encuentro incomparable ofrendando a Confabulario el estreno de la más reciente de sus composiciones, inspirada en la geometría sagrada de Teotihuacan y en el paisaje mexicano.



Vengo del Norte desprendió toda su magia

Todos perdimos la noción del tiempo y no podíamos, ni público ni participantes, levantarnos de nuestros asientos. Casi se hizo himno el agradecimiento que a todos nos invadía y con las últimas encantadas notas de David García nos abrazamos y prometimos volver, siempre volver a crear espacios de esperanza, de amistad y de poesía como el de esa noche del 4 de julio de 2015.