20 feb. 2011

El sol de los amigos de María Baranda y María Wernicke

Este libro nos dice que en el hay dos amigos: un perro y un pájaro.

Este libro se nos abre en las manos como una rebanada de luz, como una puerta de calor, como una bocanada de infancia.

La poeta, María Baranda, le pide al sol que nos cuide, que no nos deje de alumbrar.

El sol de orondos dorados le pide a la ilustradora, María Wernicke, que lo pinte, que lo corone de rayos dulces, que le ponga manos y nariz y trayectoria.

No dejes que estemos sin ti, sol.
Sol, abrázanos redondo, despacio,
con tu luz que alumbra nuestro corazón de amigos.

María Wernicke abre los poros de la página para que sientan las palabras de María Baranda. Los personajes tenues, Perro y Pájaro, se conocen sobre los colores, se hacen amigos frente al sol sentado. La arena ocre cruje y al sol de los amigos, nos asoleamos de recuerdos y calentamos las manos del porvenir.

Perro le dijo al sol del mundo
al sol que ardía sobre la arena:

yo viviré con ese Pájaro que silba
al aire y espuma sus canciones.

Y este libro que tiene sol y que tiene amigos, que tiene a Perro y que tiene a Pájaro se va filtrando por las horas del día, a tender escaleras hacia las nubes y a mecer a la luna en un farol, a dormir con la luna en blanda hamaca. La  palabra y la  imagen se acompasan para hacerse de noche y de día, para guiñar en el cielo de la amistad, como las constelaciones que en un lienzo azul extiende María Wernicke, mientras Perro piensa que rueda entre la yerba, nubes abajo, de cara al cielo.



Ediciones El Naranjo ha unido la sensibilidad exquisita de la poeta mexicana María Baranda con la fresca madurez del arte de una de las ilustradoras más reconocidas de Argentina. María Wernicke ha consolidado universos en los que la imagen continúa la cadena de metáforas y crea el ambiente idóneo para que la lectura de los versos se convierta en una fiesta de sensaciones. Las dos han explorado las vetas del detalle, la límpida sencillez.

Ambas poesías, la de la palabra y la de la imagen convierten a Sol de los Amigos en un fruto de dulce melancolía, miel del alma de ambas creadoras, la mexicana y la argentina, que encienden para los niños que son y para los niños que fuimos el sol generoso de su corazón de artistas.

Sol de los amigos
María Baranda
Il. María Wernicke.
Ediciones El Naranjo, México, 2010