19 dic. 2010

En el Concierto de Navidad de David García Hernández en el Castillo de Chapultepec

En el mirador de la emperatriz Carlota frente a su paseo, hoy Paseo de la Reforma
David García Hernández es una montaña de talento y una marejada de entusiasmo y amor por las raíces culturales mexicanas. 

Su Tiempo de Navidad en el Castillo de Chapultepec,  fue una experiencia mágica en la que grandes y chicos vibraron por igual, haciendo palmas, cantando villancicos y dejándose contagiar por la peculiar energía que emana de David, artista generoso como pocos, que ofrece mirada y voz al multiplicar sus mensajes por encima del piano.
Con David y Paola.
Berenice la sirena pide tocar la guitarra en el próximo concierto

Interpretando música de su autoría, David nos llevó de la nostalgia al juego, del blues al villancico, nos dibujó a los Reyes Magos a pura música y nos embrujó con un encore en el que su "Copo de Algodón" hace cantar a las aves y abrazarse a los viejos ahuehuetes del bosque de Chapultepec, el paraíso de los aztecas.

Un Tiempo de Navidad que pasó volando, como todos los momentos bellos, pero que nos dejó una sonrisa duradera en una inolvidable mañana de diciembre del año 2010.


El repartidor de programas hizo muy bien su trabajo.

Antes de comenzar el concierto

David no sólo hace música. Hace magia.

El jardín de la emperatriz Carlota escuchaba atentamente el concierto.

¡Copo de Algodón estuvo presente!

David explica el uso de la ocarina, una flauta prehispánica con forma de animalito,
en su composición "Copo de Algodón".

Nuevas amigas en las páginas y en las notas musicales.