30 ago. 2008

España



Para Carlos Marianidis y Pedro Villar desde nuestra patria común: la poesía

¿Conoces el poema España, de Borges?

Las 239 piezas del Museo de Arqueología Nacional en Madrid que constituyen la muestra "España: Encrucijada de civilizaciones" en el Museo de Antropología de la Ciudad de México no hacían más que confirmarme en el poder evocador de la poesía, en su saber transportar civilizaciones enteras en el arca ligera de las palabras.

... estás, España silenciosa, en nosotros.

Menos taquillera que las exposiciones faraónicas, esta de España es una rara posibilidad de encuentro en el silencio. Un silencio elocuente, pleno de voces, de espadas, de fuentes.

.... España del ibero, del celta, del cartaginés y de Roma

El oro del Argar, el alfabeto, el busto de Adriano emperador, el epitafio de Quadratus el niño minero muerto a los 4 años, el sarcófago de Pomponia Agripina, custodiado por el eterno Océano y cuya inscripción cuenta que vivió 6 años, 6 meses y 23 días.

... España de los duros visigodos de estirpe escandinava

Joyas rutilantes, arrianismo, voz de la espada.

... España del Islam, de la Cábala y de la Noche oscura del alma

Una lámpara réplica de la Alhambra, un brocal que aún refleja en su agua invisible el rostro de Boabdil, caracteres cúficos, estrellas de ocho puntas, no hay más Dios que Alá...

... España de la piedra piadosa de catedrales y santuarios

El camino de Santiago, las columnas formadas por cuatro santos, piedra espiritual.

... España de la larga aventura que descifró los mares y redujo crueles imperios y prosigue aquí...

Globos terráqueos del descubrimiento, astrolabio, brújula, el esplendor borgoñón, la corte flamenca, el boato tapicero y pictórico de los Austrias.

... y prosigue aquí, en Buenos Aires, en este atardecer del mes de julio de 1964.

En este atardecer del mes de agosto de la Ciudad de México, en esa mañana de abril en Santiago de Chile, en un futuro mediodía en Medellín de Colombia...

... podemos olvidarte, como olvidamos nuestro propio pasado
porque irremediablemente estás en nosotros,
en los íntimos hábitos de nuestra sangre,
en los Acevedos y en los Suárez de mi linaje.
España, madre de ríos y de espadas y de multiplicadas generaciones
incesante y fatal.