2 mar. 2008

El estilo de los micenos


A todos los amantes del pasado arcaico de Grecia nos ha pasado lo mismo: enfrentar nuestra concupiscencia a la aridez de las tabletas. Escritas en Linear B, la escritura descifrada por Michael Ventris, la escritura estudiada por el mismo Ventris y Chadwick, vierten en las traducciones soporíferos listados.

Por otro lado, la abundancia de material arqueológico, la inundación de los anillos-sellos como el de la ilustración, habla de una sociedad de riquísimo entramado cultural. Los sellos están cuajados de árboles, de bellas mujeres con apariencia de sirenas, de dobles hachas y de toros.
Nada de eso mencionan las tabletas, permanecen frías hojas de cálculo, planas listas de inventario...

La culpa o el problema, según leo en un magistral ensayo de las italianas Enriqueta y Tina Martinotti* no es de los micenos, sino de la traducción.
Los estudiosos han privilegiado las palabras largas, olvidando los monosílabos. El resultado es una catarata de palabras sin relación con el material, poético y fluido, de los sellos.

Enriqueta y Tina se aplican a los monosílabos y van en grande: en busca de la literatura micena. Tiene que estar ahí, Homero no surgió de la nada. A fuerza de paronomasia, polisemia,homofonía, eufemismo y disfonismo, y recordando al lector que la palabra kretízoo significaba engañar, ocultar,encriptar, velar... a la manera cretense... obtienen de la árida línea de lo que creíamos una lista, un verso que no hubiera rehuido Homero:

NOOI REI GOI MEN NOON
¡Oh Designio! Rhea lloró por el designio de la Luna.


*Nouvelle Interprétation des Tablettes Mycéniennes.
Mythe, rite et culte dans les textes en Linéal B.