El puente del Bisbe
(Calle del Bisbe)
En el puente más hermoso
que hay en toda la ciudad,
que conecta a los Canónigos
con la Generalitat,
hay un puñal que atraviesa
la faz de una calavera
y en el centro entrelazadas,
las letras alfa y omega.
Hay también una corona,
y figuras que sorprenden,
más un cetro y una palma
esculpidos frente a frente.
Fue un arquitecto que quiso
suscitar gran estupor
al combinar estos símbolos,
se llamaba Joan Rubiò.
Tal vez fue él quien predijo
que, cuando por magia extraña,
de la misma calavera
el puñal se desclavara
el puente se rompería,
con él, la calle, el palacio,
y la misma Barcelona
estallaría en mil pedazos.
Mejor no pensar en ello
cuando pasas por el puente
sino admirar su belleza
y el asombro de la gente.
Un misterio hay en el Bisbe
que todos pueden sentir…
si lo cruzas hacia atrás,
un deseo podrás pedir.
Y se te va a conceder,
porque en desear está todo
y en disfrutar, si caminas
bajo este puente neogótico.