29 ago. 2014

Copo de Algodón en la Feria del Libro de Zacatecas: deletrear de nuevo el nombre de México


La presentación de Copo de Algodón en la XIV Feria Nacional del Libro Zacatecas 2014, auspiciada por el Instituto Zacatecano de la Cultura, fue una experiencia completa de magia, amistad y literatura, pues por ese encanto especial que tiene una de las ciudades más bellas del mundo, los ánimos se acompasaron para vibrar en una misma nota que celebra profundamente la riqueza de nuestras raíces.

Con la dramaturga Claudia Solís y sus alumnas

Todos con Copo de Algodón en el amor por la palabra, en la esperanza de un mundo nuevo, en el nuevo deletreo del nombre de México. La dramaturga Claudia Solís presentó magistralmente el mundo de esta novela, y habló de una leyenda novelada o de una novela "leyendada", dando el espaldarazo a la intención humilde aunque decidida de esta autora, siguiendo al inmortal Jorge Luis Borges: hacer que las palabras vuelvan a ser mitos, a sonar como mitos.


Copo tiene vida propia y desde el inicio del viaje por el aire a la bella Zacatecas, con su pase de abordar en la solapa, pudo ver a través de la ventanilla del avión la silueta magnífica de los volcanes. Esas mismas siluetas que el libro incluye entre sus páginas gracias al buen hacer de El Naranjo y Marcos Almada Rivero, hecho estético y real que fue muy celebrado por el generoso y entusiasta público que se reunió en el Foro Principal de la Plaza Bicentenario.

Gracias por tanta palabra, por tanta amistad y tanta esperanza al Instituto Zacatecano de la Cultura. A Adolfo, Víctor Hugo, a Agustín, a las salas de lectura que pusieron en manos de los niños, como un regalo pleno de sentido, el libro de Copo de Algodón.

A los jóvenes que acudieron a la convocatoria de su maestra Claudia Solís, a los niños y niñas que se sentaron dos en cada silla porque no había lugar y que como Copo a Moctezuma, entregaron la flor de su mirada a ese momento y a su propio futuro. Gracias a las dos jóvenes de estas fotografías, por hablar con valiente poesía ante todo el auditorio, por detenerse a aquilatar las letras y por valorar la experiencia que compartimos.

Gracias a Amelia, mujer de espíritu y de fuerte conciencia de los ancestros, que pasaba por la feria y que al escuchar las palabras de Copo de Algodón decidió que ese mensaje era para ella, que me regaló una pluma de ave que recién había recogido, imbuida de amor universal por la naturaleza y que puede verse en esta página en la fotografía de grupo.

Copo de Algodón nunca había ido a Zacatecas. Tampoco había ido yo y es jueves de agosto deparó el abrazo vigoroso de esta tierra que tiene el corazón de plata y las venas de oro, que posee esa Catedral de piedra elocuente que es una de las maravillas del mundo, que sabe a montaña y que huele a Sol.