25 abr. 2013

Día del Libro 2013 en la Biblioteca Central de León



El 24 de abril tuvimos una cita en ese paraíso que es la Biblioteca Central de León, que conocí en 2009 y que ahora volví a visitar para celebrar con los niños asistentes a La hora del Cuento el placer de leer.

Pero no viajaba sola, sino acompañada por dos seres mágicos que son embajadores de personas no menos mágicas de dos países. Me refiero a El Duende No, que editado por Asunción Carracedo en León, España ya es un habitante de esta biblioteca de León, México... Y El Hada Menta, que gracias a la generosidad de Enrique Pérez Díaz y Olimpia Chong desde Cuba, será destinado a las Salas de Lectura de Guanajuato.

Liliana Pérez Estrada, gran amiga, caballera andante de la cultura y Directora de la Biblioteca, recibió estos libros y animó con su presencia una divertida charla con niños de todas las edades.



Y hablando de caballeros andantes, pude retomar la deliciosa conversación de Guillermo, que en 2009 me abrió las puertas de la Biblioteca Central guiándome en un tour inolvidable. Guillermo prepara sus tertulias poéticas "De músico, poeta y loco" y se encontraba inmerso en la poesía de Vinicius De Moraes:


Luego... ¡llegó el momento de contar el cuento! Y pensando en lo bien que Asunción Carracedo cuenta El Duende No, cerré los ojos y empezamos a pasar las páginas en el precioso espacio destinado para que los niños pongan alas a su imaginación y a su memoria.


Luego vino un momento de gran emoción. Una lotería literaria donde el premio sería un ejemplar de El Hada Menta, directo desde Cuba, con todo el colorido del trópico y la frescura que se sabe muy bien esta hada. ¡Y tuvimos dos ganadores que se fueron encantados con Menta a casa!


Gracias a Adriana con quien tuve oportunidad de conversar e intercambiar experiencias de animación a la lectura, a los niños y padres asistentes, a Mariana, que quiere ser escritora, a Javier, de 9 años que escribió un cuento "cuando era chico", a  quienes  ahí estuvieron y al equipo de la Biblioteca Central , que a todos nos pone en las manos un libro, y en el rostro, una sonrisa.