1 feb. 2008

El asesinato de Immanuel Velikovsky


Immanuel Velikovsky murió octogenario en su hogar en Princeton en 1979, pero sufrió lo que él mismo calificó como la "supresión del genio" por parte de una comunidad científica establecida que no pudo soportar sus revolucionarias ideas.

Se le negó la posibilidad de defensa ideológica. Su casa editorial -Macmillan- lo repudió. Einstein le reclamó que hubiera "desordenado" los planetas.

Su pecado: usar la mitología comparada para sustentar su tesis de que la Tierra sufrió colisiones con otros planetas -Venus y Marte, principalmente- y que el electromagnetismo es primordial en la mecánica celeste. Propuso una cronología revisada del Egipto antiguo que afectaba las cronologías de Israel, Grecia y las civilizaciones del Cercano Oriente.

Judío, como Freud, como Einstein, como Kafka, ha sido el pensador más perseguido desde Galileo... aunque en su caso, más que una persecución, se fraguó una supresión de su pensamiento.

Las personas que más estimo, en el mundo virtual y en el real, me han desaconsejado a Velikovsky, me han apartado de él, pero yo lo persigo galvanizada por la libertad de su mente, por esa su psique que comprendía al cosmos, por su indescriptible, inigualado conocimiento de las grandes civilizaciones.

Mi novela, El Disco del Cielo, es un homenaje a Velikovsky, a su espíritu libre, a su desafío insobornable