18 jul 2026 | By: María García Esperón

Casandra


 

“Odiseo sostuvo la cabeza de Aquiles, y el alma, que ya se marchaba vertiginosa al Hades, habló por la boca del héroe:

—Júrame que la troyana Polixena será sacrificada en mi tumba.

—Te lo juro —dijo Odiseo.

Aquiles expiró y, bajo el ataque de Paris y Deífobo, que deseaban despojarlo de sus armas para cobrar la gloria entera, Odiseo, Áyax y Diomedes lograron cargar su cuerpo para llevarlo a las naves cóncavas, donde no tardarían en saber los griegos el tamaño de su desgracia”.


Casandra

María García Esperón

Ediciones Castillo

Ilustraciones: Rosario Lucas