Gracias a la escritora y poeta Liset Lantigua por este bellísimo poema que me ha dedicado desde Quito y que ha emocionado al infinito esta mañana mi despertar en Barcelona.
Para María García Esperón
Marimarinera: te nombra la espuma
en su libro-barco con proa y timón.
Allí tus zapatos, junto a la baranda,
y un vestido de olas que el pulpo tejió.
Hay limones y algas de roca profunda
y un oro que es ámbar y es lila y azul.
Marimarinera, tesoro y naufragio,
semillita clara de verde bambú.
La arena te ha escrito palabras antiguas
en jónico y tracio que dicen amor,
en todas hay versos y peces y aves
que cantan contigo de la luna al sol.
No sabe la noche si el sueño se duerme
o vaga en tus pliegues de miel y de sal.
Marimarinera, la noche no sabe
cuántos mares, cuántos… volviste a la paz.
Pareces la novia del jardín del agua,
la novia de agua que un faro bañó.
Marimarinera de muelles y manos,
eres el sí quiero que el tiempo besó.
Liset Lantigua, poeta, amiga, hermana...
Gracias, gracias gracias
marinera clara.
Gracias, gracias, gracias
por esta canción.