25 jun. 2019

Nicaragua por dentro, de Santiago Montobbio



¿A dónde va esa voz? ¿De dónde
viene?
No sabemos adónde vamos, ni de dónde 
venimos.
Entre dos oscuridades, un relámpago. El
relámpago
de la poesía, la luz de su voz
en la noche oscura.

Santiago Montobbio


¿A dónde va esa voz, de dónde viene? Escribe Santiago Montobbio en ese su recién nacido libro misterioso Nicaragua por dentro.

Viene de dentro, de los adentros de la voz del poeta, que se descubre corazón del mundo en ese viaje a Nicaragua que emprende de la mano de Darío y de su misma sed de ilusiones infinitas.

Para ese verdadero poeta que es Santiago Montobbio, todo momento es poético. Todo momento sigue siendo poético después de ese silencio-sequía-río escondido de veinte años devenido inundación y océano inagotable. De La poesía es un fondo de agua marina a Nicaragua por dentro se nos devela una avasalladora personalidad de poeta en el sentido más original y puro. El anarquista de las bengalas va segundo a segundo encendiéndonos el mundo con la luz de su poesía, con la luz de su voz.

Este libro azul (tiene que ser azul) se divide en dos partes: Dariana y Nicaragua por dentro. Un viaje a Darío y otro a Nicaragua, aunque los dos son el mismo. Un viaje a una América que se le presenta al poeta como una España que se ha desenvuelto hacia su sur. Un viaje que es poesía en acto, cartografiado por la voz de Ofilio Picón, suscitado por Rubén Darío, el infinito sediento de ilusiones, que en Santiago y en Ofilio se ejerce en eso, en infinito, para develar  la intemporal cofradía de los poetas, la contigüidad hermosa de la vida y de la muerte, que en el corazón de los poetas -Claribel, Guillén, Cernuda- es vida eterna...

Nos dice Santiago cómo llega la muerte, tan callando, entre la música. La muerte de Claribel Alegría, a quien ella vería en ese viaje a Nicaragua y que no pudo ser en el tiempo pero sí en la intemporalidad de la poesía:

Llega la muerte de Claribel
entre la música.
Llega, Claribel, antes de verte. Te vas con la
poesía,
con ella tú te vas, dentro del adiós
de la música.

Viajar es decir adiós. Quizá viajar es morir, pero también esperar, soñar, escribir, regresar. A nosotros toca  descubrir en esas páginas de ese libro azul que nos han atrapado, que nos han hecho comprender con el poeta que vivir es sentir este misterio. y que si el vivir está en alguna parte, es precisamente en el escribir. Que la Nicaragua por dentro del poeta de Barcelona es nuestra propia interioridad, nuestra propia patria dariana y que nos reflejamos en el espejo de sus versos y nos sentimos los seres más nicaragüenses del mundo, con tanta Nicaragua como se ha traído de ese viaje y ha escrito en este libro.

¿Es Lovo?,
me pregunta mi madre.
No, es Fernando Silva,
el del poema "Yo soy
el hombre más nicaragüense
del mundo", que le di a leer
y los dos lo encontramos genial.


No sabemos a dónde vamos, Santiago Montobbio. Ni tampoco de dónde venimos, pero en nuestra larga breve noche oscura, somos afortunados por vislumbrar el relámpago de la poesía, la luz tan pura de tu voz interior.

María García Esperón