30 may. 2019

Un encuentro en el origen en la Librería Juan Rulfo de Madrid

 Aurelio González Ovies e Isabel Bueno Bravo



El alma humana apetece unión. De esta hambre han surgido esas deslumbrantes construcciones culturales que son las religiones. Re-ligarse con el Absoluto es el anhelo compartido por todos los seres dotados de razón que han habitado y habitarán el mundo. Las soluciones son tan numerosas como los ojos en la cola del pavorreal y los mitos del mundo, esas verdades profundas expresadas en un imaginario lenguaje se fabrican colectivamente para responder las preguntas eternas: ¿De dónde venimos? ¿Hacia dónde vamos? 
Origen. Acudir al origen nos renueva. Origen es fuente de agua clara, lustral, renovadora. Cuando leemos mitos, cuando nos cuentan cuentos, cuando nos cantan romances y corridos, cuando en una calle cualquiera de cualquier ciudad del mundo un narrador nos evoca una leyenda, nos situamos de inmediato en el oráculo, en el Lugar de la Palabra, en el origen.
Qué intensa emoción estar aquí y ahora, queridos amigos. Qué privilegio compartir con ustedes esta poderosa vivencia de origen, este anhelo cumplido de reunir un alma con la otra, en este misterio tan sencillo que se dice solo con una palabra: AMOR.
Hoy llegan los mitos de América a los brazos de los mitos del Norte. Brazos abiertos, como los de Aurelio, su poeta. Nuestro poeta, de España y de América, gracias a su vocación universal y a los oficios de esta casa editorial y a un nombre, Francisco Ruiz Barbosa, que esparció su palabra a través del Atlántico y hacia la otra orilla en un libro mítico llamado “Vengo del Norte”. Hecho que, como si de una leyenda se tratara, se urdió en el cielo durante un vuelo, manos y voluntades unidas de mexicanos y españoles. Un milagro. Un encuentro. Un mito. Un muy nuestro mito.
El Espíritu, dice la Escritura, sopla donde quiere. O donde quiera. En una canción de cuna, en una inscripción apresurada y callejera, en un intemporal y elocuente jeroglífico. Lamia de los griegos, la Llorona de los mexicanos, ambas madres dolientes, el Coco que asusta a los niños españoles y que viajó tan campante a América, y el Busiraco de Colombia, Aracne de estilo ático y Abuela Araña de los hopi, el hombre del saco que es en América el hombre del costal, Quetzalcóatl y Bochica y Sibó de los taínos y Viracocha de los Andes: el mismo ser humano universal, creador y civilizador, crístico, Punto Omega de Teilhard de Chardin, ser tan aventajado en su retorno a las estrellas que es estrella él mismo, luz purísima.
Luz de la palabra, siempre luz. Queridos amigos, Isabel, Aurelio: aquí estamos de nuevo unidos, en este rincón de México en España que es la Librería Juan Rulfo para celebrar a través de estos libros, que son expresión de los más puros deseos de los autores, un nuevo y esperanzado ENCUENTRO EN EL ORIGEN.

María García Esperón
28 de mayo de 2019