20 jul. 2018

Poesía en Roma, de Santiago Montobbio



EL SOL A TRAVÉS DE LOS CRISTALES
ahora en esta iglesia. Dice
lo antiguo y verdadero que es el mundo
Santiago Montobbio.

Ya nos tiene acostumbrados Santiago Montobbio a llevarnos de la mano por los caminos de la poesía y develarnos inesperadas dimensiones y sorprendentes sentidos. Poesía en Roma es un libro exquisito en el que el poeta toma el pulso a la vida durante una estancia en la Ciudad Eterna para participar en el festival Remover Roma con Santiago.

Invitado por la Real Academia de España en Roma, su lirismo se precipita a las páginas de libretas que siempre lo acompañan, tan cercano a la experiencia que se convierte en la experiencia misma y así se entrega hoy a los lectores.

He de mirar la belleza hasta dañarme, nos dice en uno de los poemas. Así, su fina sensibilidad de hombre de cultura se ve asaeteada como un moderno San Sebastián, por los fulgores romanos, por la espiritualidad, la luz y el agua.

En agua se torna la poesía de Montobbio y parece manar de las fuentes romanas, de esos nasoni que lo reciben en los primeros días de noviembre y que atestiguan sus pasos por una ciudad que ha convertido totalmente en poesía.


La Fontana di Trevi. El arte y el agua
Frente al rumor del agua. Y toco el agua...

Poesía en Roma es testimonio de un alma florecida -la del poeta- en el Ara Pacis del lenguaje. Es la noche sobre el Pantheón y es el susurro del Tíber. Es el encuentro inesperado con las raíces entremezcladas de Oriente y Occidente en Santa Maria in Trastevere, donde sabe por intuición que ha llegado al sitio del Origen.

Que nos dice
que Europa aún muestra 
en algún lugar milagroso
sus raíces, y las vemos
y quizá son manos tendidas hacia el aire

Pintores, palabras, dulces nombres italianos, recuerdos de su padre, celebración de su amistad con Carmelita, su madre en la visión de las naranjas, Neruda, Lorca, Machado, Keats, Shelley, Goethe... arte sublime y soledad creadora, café, gelati, sabor de Roma... Desde la poesía, como desde el amor, la vida es muy distinta: nos hiere y nos consuela, nos deslumbra y desvela, nos enamora y fatiga.

La sombra se hace luz muchas veces en estos versos en que la lluvia nos acaricia con su suavidad de palabra. Cerramos el libro y queremos, al sol de los poemas de Santiago Montobbio, lanzar una moneda a la Fontana di Trevi para volver a Roma y comprobar cuán antiguo y verdadero es el mundo.