17 ene. 2017

Era un dragón negro



Era un dragón negro,
dice la leyenda.
Vivía solitario
en la selva negra..

Vivía en un castillo
hecho de tristeza
con torres de llanto
y fosos de pena.

Un día en una barca
llegó una princesa
vestida de verde
de oro sus trenzas.

Estaba perdida
en la selva negra
llegó hasta el castillo
tocó en la gran puerta.

Nadie salió a abrirle
nadie contestó.
Desde una ventana
miraba el dragón.

¿Sería esa la amada
de su corazón?
¿Aquella princesa
de trenzas de sol?

¿Por fin llegarían
la luz y el amor
a la casa fría
del negro dragón?

-Tengo sed y hambre
dijo la princesa
por piedad te pido,
ábreme la puerta.

Nadie salió a abrirle.
Nadie contestó.
La bella princesa
triste se marchó.

El dragón entonces
se subió a la torre
extendió sus alas
y voló en la noche.

Y se fue volando
en busca quizás
de aquella princesa
de nunca jamás.

Dice la leyenda
que aun vuela el dragón
en montes y valles
en pos del amor.