6 mar. 2015

¿El siglo de Odiseo?

Sean Bean como Odiseo en la película "Troya"
El rey de Ítaca es un poderoso mito, un paradigma. Braceando en las olas del mar de su poema ha atravesado los tiempos. Estos que corren vuelven a interpelar al ser humano para que despliegue las posibilidades de su mente y se pregunte el por qué y se plante frente a cíclopes y lotófagos, frente a lestrigones y sirenas y con el nóstos * en el genoma no deje de vivir cada milímetro de la tela portentosa de la vida. Es la Odisea la más cumplida metáfora del viaje del hombre por el mundo admirable, por los mares de la realidad y por las nieblas del misterio. En este siglo vigésimo primero, en el que está pendiente una nueva definición del hombre y su sentido, es la figura arcaica de Odiseo la que se vuelve actual y necesaria. Ser. Seguir siendo. ¿Siendo qué? El dolor, el amor, la esperanza, la resignación, el orgullo, el agradecimiento, el castigo, el premio, la partida, el regreso... Ser memoria e invención, rey y mendigo, ser todos y ser Nadie. Y nunca ser olvido. 

*El regreso. Y en la monumental lectura de Douglas Frame en Hippota Nestor, el tránsito de la oscuridad a la luz.